Álvaro Juan, extremo del Racing Club Ferrol: «A los Reyes Magos les pediría un ascenso»
OPA RACING
El futbolista, formado en la cantera del Atlético de Madrid, suma ya siete titularidades consecutivas. «El equipo está asentado; somos uno de los rivales a batir», asegura
25 dic 2025 . Actualizado a las 13:05 h.Álvaro Juan (Talavera, 1999) es el ejemplo perfecto de cómo derribar la puerta de las rotaciones a base de trabajo. Tras un inicio de curso alternando suplencias, el extremo talaverano ha encadenado siete jornadas como titular inamovible en el Racing Club Ferrol, aportando además dos goles de bella factura. En plena madurez deportiva, analiza el momento de forma de la fragata verde y echa la vista atrás a sus orígenes, cuando los caballos le gustaban más que el balón.
—¿Cómo se gestó su llegada al Racing?
—Al acabar en Mérida estuve un par de semanas desconectado. Venía de un play off y de una temporada dura a nivel individual; no quería saber mucho del mercado. Pero mi representante me avisó del interés del Racing, mantuvimos el contacto y fue bastante fácil llegar a un acuerdo.
—¿Se ratifica en la decisión?
—Sí, sí. Estoy encantado en el club, en el equipo. Hay muy buena gente a nivel vestuario y en la ciudad me siento muy cómodo. Mi estilo de vida encaja bien aquí.
—Dos goles y de volea, ¿es su especialidad?
—No sé. Me está saliendo. No tengo especialidad [ríe]. No es algo que piense; me viene el balón y le pego. Cuanto más piensas, peor sale. Ojalá siga la racha.
—Son los mismos goles que en toda la pasada temporada...
—Estoy contento. Quiero marcar más y seguir aportando. Podría llevar más goles y también menos. Yo sigo trabajando para mejorar y eso nadie me lo puede echar en cara.
—En Mérida jugaba a pierna cambiada y aquí a pierna natural, ¿cómo se adapta?
—Realmente siempre he jugado por derecha, salvo el año pasado en el Mérida por las circunstancias y la formación que usábamos, que me tocó jugar por izquierda. Mi perfil más cómodo es el derecho y me adapto a lo que me pide el míster, que es jugar bien abierto.
—¿Cómo se llevan las rotaciones y no ser fijo en el once?
—Eso beneficia al grupo. Hace que todos estemos enchufados al no tener un puesto asegurado. Tengo compañeros apretando por detrás y ,cuando me ha tocado ser suplente, yo he hecho lo mismo.
—¿Hubiera firmado llegar a estas alturas con 30 puntos?
—Obviamente todos nos exigimos y queremos estar primeros, pero estamos con 30 puntos y en esta Liga pasa de todo. Estamos vivos para pelear por el ascenso directo y metidos de lleno en los play off. Lo hubiera firmado sí; queda mucho por delante.
—Con un grupo nuevo, ¿hay mucho margen de mejora para la segunda vuelta?
—Claro que sí, pero no creo que estemos todavía en construcción. El equipo está asentado, creo que hay otros proyectos fuertes en la categoría, tanto en nuestro grupo como en el otro, a los que les está costando mucho y nosotros somos uno de los rivales a batir. Quedan dos partidos de la primera vuelta y tenemos que pelear para acabar con los máximos puntos posibles y en la segunda vuelta intentar mejorar los números de la primera, por supuesto.
—¿Qué le pide a los Reyes Magos?
—Está claro. A los Reyes Magos les pediría un ascenso y, más importante que todo eso, salud. Sin salud no se puede conseguir nada.
—¿Cuál es su primer recuerdo relacionado con el fútbol?
—¿Primer recuerdo? Me gustaban más los caballos que los balones de fútbol. No crecí con una pelota en la mano. En el colegio, te diría. Esos balones de espuma y, a partir de ahí, le fui cogiendo el gusto a juntarme con los amigos para jugar.
—¿En qué momento se vuelca en este deporte?
—Mis amigos del colegio estaban en el club de fútbol sala Azulejos Ramos y les dije a mis padres que quería apuntarme con los de clase. Empecé a entrenar, se me daba bastante bien y con diez años firmo con el Atlético de Madrid.
—¿Le cambió ahí la vida?
—Eres tan pequeño que no eres consciente, pero sí te cambia. La mía y la de mi familia. Yo me iba tres tardes a Madrid a entrenar, que desde Talavera es una hora y cuarto. Tienes que salir antes del colegio, hacer los deberes y estudiar en el coche... Ahora lo pienso y era muy pequeño.
—¿Se siente colchonero?
—Cuando entré me gustaba más el Madrid. También tuve opción de irme al Real Madrid, pero estuve mucho más cómodo con los compañeros del Atlético en el torneo en el que te seleccionan. Después de tanto tiempo allí es cierto que tiran los colores y es una afición muy representativa y me fui empapando un poco del ambiente colchonero. Nunca he sido muy forofo de ningún equipo. Lo que me gustaba era el fútbol. No me tiraba ningún color.
«Me gusta ir a las playitas con el perro a desconectar»
El talaverano, que ya conocía la costa de Ferrolterra desde mucho antes de fichar por el Racing, se confiesa un amante de la naturaleza y está muy cómodo en la ciudad.
—¿Cuál es su afición más allá del fútbol?
—Me gusta mucho irme, aquí en Ferrol, a las playitas y al campo a darme mis paseos con mi perro y desconectar un poco. También me gusta jugar un poquito al golf, que le estoy cogiendo el gustillo.
—Un sitio favorito...
—Sitios hay muchos [ríe]. Me gustan mucho todos los pueblecitos de alrededor de Ferrol. Lo típico es el castillo de San Felipe, toda la zona de la playa de San Xurxo y Esmelle. Podría decir muchos. Cedeira, Ortigueira...
—¿Se le da bien la cocina?
—Muy bien. Me gusta, con tiempo, meterme en la cocina y dejar comidas hechas para el resto de la semana. El caos me desestabiliza y necesito tener todo bien organizado.
—¿Un sitio para comer fuera?
—El Bacoriño, me encanta.
—¿Quién es su dupla?
—Con Markel Artetxe conecto mucho y comparto habitación con él. Somos dos personas tranquilas. Un poco bohemios, como digo yo [ríe].
—¿Cuál es su serie favorita?
—Siempre digo la misma: Juego de Tronos. Me la he visto dos veces y la veré la tercera, seguro.
—¿Una canción?
—Voy a rachas. Me gustan Estopa, Leiva, Melendi y Dani Martín.