La afición verde se movilizó por un Racing de Ferrol que tuvo que ir jugar la fase de ascenso a Segunda a Vigo y desde entonces ya nunca le dio la espalda
21 oct 2025 . Actualizado a las 20:03 h.En la historia reciente del Racing de Ferrol, que el pasado 5 de octubre cumplió los 106 años de existencia, hay un antes y un después del partido jugado por el Racing de Ferrol frente al Nastic de Tarragona en el estadio Abanca Balaídos el 5 de junio del 2022. El partido correspondía a la fase de ascenso a Segunda División, una fase de ascenso que la Federación Española de Fútbol trajo a Galicia, siendo A Malata una de sus sedes. Sin embargo, por la normativa de capacidad de recintos deportivos, la federación obligó al Racing a jugar su partidos de ascenso frente al Nástic de Tarragona en Balaídos, mientras que eran el Villarreal B y el UD Logroñés los que jugaban su partido de ascenso en A Malata.
Aquella enorme injusticia despertó al racinguismo y más de cinco mil personas se movilizaron para trasladarse a Vigo en una treintena de autocares fletados por toda Galicia, ya que no había suficientes autocares disponibles en la ciudad.
Más de cinco mil aficionados racinguistas se plantaron en los alrededores de Balaídos, sin que ni recintos de hostelería, comerciantes o vecinos contarán con ellos. La gente hizo lo que pudo para buscar locales abiertos y comer algo o tomarse un refrigerio Incluso, se vivió algún momento de tensión, por lo que fue necesaria la presencia de los cuerpos de orden público.
El partido no acabó bien, de forma injusta el Racing perdió por 0-1, tras un gol de Nil a lo 57 minutos al aprovecharse de un error defensivo de los ferrolanos. La derrota frente al Tarragona puso fin al sueño del ascenso, aunque revivió a un racinguismo que había languidecido en las últimas temporadas.
Desconsuelo y lágrimas
Al final del choque, a todos los que estaban presentes en Balaídos se les escapó una lágrima y no era para menos. Al final del choque, los jugadores se acercaron a la grada en la que ka que estaban ubicados los aficionados racinguistas. Los jugadores, desconsolados por lo que había sucedido, recibieron todo el cariño de una afición racinguista, que se había volcado con el equipo.
Es respaldo al equipo comenzó a crecer hasta límites históricos, llegar a los 9.360 abonados en la segunda campaña del equipo en la Segunda División, una cifra que pudo ser más alta, de no haber sido porque el Racing tuvo que cerrar la admisión de abonados, debido a que ya no había más sitio en las gradas del campo de A Malata para poder ubicarlos. La demanda era grande, algunos aficionados hablaron de hacer una lista para cuando hubiera huecos, algo que finalmente no se llevó a cabo.
Respalda al club
La semilla sembrada en Balaídos no ha parado de dar sus frutos. Pese a la pésima pasada temporada, el racinguismo no se ha desanimado y en la vuelta a la Primera Federación, antes Segunda B, el equipo mantiene una masa social superior a los 8.000 abonados. El aficionados al Racing de Ferrol y su comarca sigue apoyando al equipo. En el último partido en casa, pese a disputarse a las dos de la tarde, las gradas de A Malata registraron la afluencia de 5.167 espectadores, que está realmente bien.
Un apoyo fundamental
Los aficionados verdes son una baza fundamental en el campo de A Malata y también cuando juegan lejos de casa. En las últimas temporada, por muy lejos que fuera el partido, el Racing siempre contó con el apoyo de un grupo de aficionados verdes. Lo del Ángel Carro de esta temporada fue increíble, ya que el desplazamiento fue masivo, unos 1.500 seguidores verdes, que apoyaron incondicionalmente al equipo.
Excursiones a Vigo
El racinguismo vuelve a movilizarse para desplazarse a Vigo. El Racing se enfrentará al Celta Fortuna este sábado a las 16.15 en Balaídos. El choque se iba a celebrar en Barreiro, aunque se jugará finalmente en estadio Abanca Balaídos. Una medida que había demandado la marea verde, con ánimo de un nuevo desplazamiento masivo como el que ocurrió con motivo del desplazamiento del Racing al Ángel Carro para enfrentarse al Lugo. «El Real Club Celta de Vigo pone a nuestra disposición todas las entradas que sean necesarias para la grada visitante», detalló el Racing en sus redes sociales.
Las peñas racinguistas están organizando excursiones para desplazarse a la ciudad olívica, por lo que se espera una gran afluencia de aficionados en las gradas del estadio vigués.
La localidad puesta a la venta para la grada en la que se ubicara la afición racinguista cuesta quince euros. El pasado lunes acabó el plazo de preinscripción para la compra de entradas, aunque de momento no se hizo público cuanta gente se apuntó.