Radiografía del descontento en la salida de A Malata tras el fiasco del Racing: «No renueves»
OPA RACING
Un grupo reducido de aficionados aguardó a jugadores como Perea, Chiki y Jauregi para expresar su malestar por un curso bochornoso
31 may 2025 . Actualizado a las 20:48 h.Pitó el final Sánchez Villalobos y el Racing Club Ferrol era ya carne de Primera Federación tras 90 minutos de juego de la marmota en el que el gol dio la espalda total a un equipo falto del desequilibrio de esos jugadores con pedigrí de plata. Y allí, frente al mismo equipo ante el que paladeó el éxito en su estreno como local en Segunda, se tambaleó el avión de Cuntis David Castro. No pudo el zaguero contenter la marea de lágrimas en un campo en el que tocó el cielo hace dos cursos y le tocó este vivir un auténtico calvario. Sentado en el banquillo, recibió el cariño del personal del club y de algunos de sus compañeros.
Mientras a Castro lo carcomía la desazón, hacían de tripas corazón Héber y Señé atendiendo las peticiones de fotos y firmas de aquellos con estómago para aguantar en A Malata más allá del final. El de Narón atravesaba incluso el campo para no dejar sin su sello a la gente que esperaba en Preferencia. Ya fuera del fortín de la ría, en la puerta lateral por la que abandonan a diario las instalaciones los jugadores y el cuerpo técnico, aguardaba un ingente número de niños a los que ni el descenso les quita la ilusión para pedirles a los artífices de un año de pesadilla una firma en sus camisetas.
No obstante, la radiografía del descontento también afloró entre los racinguistas de más recorrido. Respetaron la salida de Yoel Rodríguez, Jesús Ruiz, Nacho o Álvaro Sanz, pero cuando les tocó el turno a Jauregi, Chiki, Perea e incluso a Álvaro Giménez manifestaron su deseo de que la pérdida de categoría también traiga aparejada la pérdida de vista de algunos de los ocupantes del actual vestuario. «No renueves», interpelaban a Jauregi.
POSPARTIDO| A Malata
— La Voz Deportes (@vozdeportes) May 31, 2025
?? Aficionados explotan contra algunos de los jugadores, especialmente con Jauregi, Chiki y Perea, tras el fin de una temporada nefasta pic.twitter.com/YllqeyYRwa
Debió reflexionar consigo mismo de camino al coche un Álvaro Giménez, que pasó de hacer ademán de entrar al trapo a regresar a la salida para que aquellos que esperaban su firma no se fuesen de vacío más allá de la falta de goles. Así, con un ligero atisbo de protesta descafeinada, el Racing cierra la puerta de Segunda División y evidencia que su principal caballo de batalla, más allá de la toma de decisiones deportivas, es reconectar con una marea verde necesaria para capear las aguas revueltas de la Primera Federación.