El Racing Club Ferrol pone las ocasiones, pero cae con el Zaragoza (1-2) en un asedio total con desenlace fatal

Elba de la Barrera Agulló
Elba de la Barrera FERROL / LA VOZ

OPA RACING

José Pardo

Los de Menéndez, que encajaron un gol ya en el primer minuto y vieron como les anulaban el del empate, lograron el 1-2 con un tanto de Señé tras un rechace de su propio lanzamiento de penalti y buscaron en tromba una igualada que no fue posible en A Malata

04 may 2025 . Actualizado a las 20:10 h.

Ni con el descenso ya consumado logra el Racing Club Ferrol sacudirse de encima el aura de pesadilla. Cayeron los de Menéndez, que encajaron un gol en el minuto uno, vieron como el colegiado anulaba a Giménez el gol del empate y se temieron lo peor cuando in extremis marcó Señé tras fallar un penalti y coger el rechace. Perdió la fragata verde frente a un gris Real Zaragoza (1-2) en un partido de la marmota, plagado de buenas intenciones sin materializar, con la grada ya a menos de medio gas  y con la sensación, a falta todavía de cuatro jornadas, de que A Malata necesita un exorcismo urgente y pasar página con la apertura del mercado estival. No obstante, a pesar de la derrota, el juego y las ocasiones las pusieron los locales.

Siete integrantes del equipo del pasado curso formando parte del once de gala de un Racing Club Ferrol ya desahuciado del fútbol profesional, con Manzanara como central improvisado para paliar las ausencias por sanción de Puric y Naldo. También arrimó el hombro, una jornada más, un Nacho Sánchez reconvertido a lateral. Siete apellidos racinguistas en una alineación inicial decían mucho de lo que ha sido un curso en el que solo quedaba ya apelar a la dignidad y el honor en A Malata.

Todo un cordón umbilical, un nexo necesario, de aquello que se hizo bien y dio la vida a una ciudad necesitada de fútbol. Pero, ni con esas. Rodó el balón y, sin tiempo casi a pestañear, silenció a la escasa parroquia Raúl Guti tras una primera intentona de Dani Gómez en transición.

Con el 0-1 soplando en contra y todo un mundo por delante, se mostraban incapaces los de Menéndez de sostener algún tipo de plan de juego sobre el verde y eran los de Gabi los que seguían aproximándose con riesgo a la meta de Jesús Ruiz. Lograba conectar Héber con Señé al filo del cuarto de hora y, a duras penas, intentaba finalizar el catalán. Primeros aplausos tímidos, pero aplausos al fin y al cabo, en un campo de A Malata donde imperaba la ley del silencio (2837 fue el dato de asistencia oficial). Entre Brais y Señé, con mala entrega y peor control, volvían a meter a los locales en un brete del que, por fortuna, salían airosos. Y, fruto de un cambio de orientación del propio Señé, tuvo Dorrío el empate en sus botas.

Volvió a la vida la grada con una galopada de marca mayor de Nacho Sánchez, que evidenció que había opciones de complicarle la vida al león maño y tanto fue así que en el último tramo del primer acto el dominio fue verde. El más pequeño se hacía grande al calor del hogar, pero la falta de mordiente impedía al Racing, no obstante, aferrarse a las tablas.

La de Álvaro Giménez y los once metros

Con Chiki y Pocho como jugadores de refresco, conectaba Chiki con Giménez, que no perdonaba en el remate. Anulaba para estupor del respetable el colegiado por falta del ilicitano sobre Jair. Una vez más, los astros se alineaban contra el Racing más allá de la falta de lustre futbolístico.

 Y, para aumentar las dimensiones del drama, en la siguiente acción hacía el segundo un recién ingresado Adu Ares. Una piedra más en el camino y ya son infinitas en este curso de pesadilla. Al filo de la hora de partido, lograba rematar el Pocho un esférico que impactaba en la mano de Luna. Pese a que Moreno Aragón no señalizaba pena máxima, fue el VAR el que otorgó al Racing la bala de los once metros.

Pese a que Álvaro Giménez mostró su intención de encargarse de lanzar, asumió responsabilidades un Josep Señé, que tras ver como atajaba Poussin el lanzamiento, se afanó en lanzarse a por el rechace para hacer el 1-2. El mal fario tiene un límite y el dorsal diez dijo 'basta'.

Agitó el árbol el técnico asturiano, con Raúl Blanco y Correa como revulsivos en busca del empate. Ralentizó el juego un necesitado Zaragoza en la recta final de un choque en el que el dominio y las ganas fueron locales. La tuvo clarísima, tras una falta lanzada por Héber, Rober Correa y también se animó el Pocho a probar el disparo desde la distancia. La grada aplaudió el esfuerzo y coreó como si hubiese algo en juego en una recta final que se convirtió en un asedio total de los de Menéndez en las inmediaciones de la meta de Poussin. 

No obstante, pese a que pusieron todo por cambiar el final y otorgar el empate a los asistentes, el Racing Club Ferrol no logró alterar un nuevo desenlace fatal, que pudo rematar Bazdar con un envío a la madera en la última acción del partido, en un año en el que el gafe y la falta de colmillo parecen haberse asentado sobre el fortín de la ría a la espera de que Primera Federación espante a los fantasmas. La garra y el coraje exhibidos pueden ser buen amuleto.

 Ficha técnica:

 RACING CLUB FERROL: 1

Jesús Ruiz; Nacho, Manzanara, Castro, Brais (Pocho Insúa, min 46); Gelardo (Correa, min 63), Señé, Sanz (Chiki, min 46); Dorrío (Blanco, min 61) , Álvaro Giménez (Jauregi, min 87) y Héber Pena.

 ZARAGOZA: 2

Poussin; Francho, Lluís López, Jair, Tasende; Pau Sans (Bazdar, min 68) , Toni Moya (Vital, min 82), Arriaga (Ares, min 46), Raúl Guti; Dani Gómez (Aketxe, min 62) y Soberón (Luna, min 46).

GOLES: 0-1, min 1: Raúl Guti; 0-2, min 52: Adu Ares; 1-2, min 61: Señé.

ÁRBITRO: Moreno Aragón (comité madrileño). Amonestó con amarilla a a Álvaro Giménez (min 37), Nacho (min 78) y Manzanara (min 83) en las filas locales y a Arriaga (min 8) y Toni Moya (min 24) en las visitantes

INCIDENCIAS: Trigésimo octava de Segunda División en el estadio de A Malata ante 2.837 asistentes.