La Fundación Isidro Silveira y la peña A Fame Negra rinden un homenaje a Gerardo Molina y a Juan Pazos
29 may 2024 . Actualizado a las 19:00 h.Juan Pazos, presidente de la Fundación Racing de Ferrol, y Gerardo Molina, ya jubilado, recibieron un caluroso homenaje tributado por un grupo de amigos junto a la Fundación Isidro Silveira y la peña cultural y gastronómica A Fame Negra. Jorge Silveira, en representación de la Fundación Isidro Silveira, fue el encargado de entregar una placa a los dos homenajeados. Además, Pepe Criado, en representación del Racing Club de Ferrol, fue el enviado en representación del consejo de administración del Racing SAD para entregar un obsequio a los dos homenajeados, una camiseta del Racing con su nombre grabado a la espalda.
Juan Pazos, que todavía sigue en la entidad, y Gerardo Molina, que se jubiló recientemente de las tareas que todavía hacía en el club, son parte de la historia de club de fútbol ferrolano. Juan Pazos fue durante muchos años la mano derecha de Isidro Silveira en todas las tareas de gestión, administración, fiscalidad, etcétera. Además, dado que a Isidro Silveira nunca le gustó tener protagonismo, fue durante más de 20 años el embajador del Racing en los distintos palcos del fútbol español, representando al Racing de la forma más digna posible. En el acto, Juan Pazos, se mostró especialmente agradecido por este homenaje. Recordó su llegada al Racing en 1983 en la junta directiva que por entones presidía Ángel López Sueiro. Recordó aquellos tiempos de penuria, con las habas contadas, sin nada de nada, y recordó la explosión que supuso en el Racing la irrupción de Isidro Silveira: «Fue algo increíble, Isidro era una persona especial y cambió el Racing. Tengo que decir que para mí fue una etapa en la que fui muy feliz», aseguró. Relató muchas de sus vivencias y esos momentos especiales en los palcos o en las comidas de directivas con Manuel Ruiz de Lopera, Jesús Gil y muchos otros».
De la directiva de Isidro Silveira, Juan Pazos es de los pocos que se mantienen en el club, al igual que José Harto, presente también en el acto. Pazos ya no va a los palcos, ahora realiza otras funciones, aunque, con su gran familia, siempre que puede acompaña al Racing en sus desplazamientos por España adelante.
Gerardo Molina Elicechea, a sus 80 años, es un baúl de recuerdos, una persona de esas que sabe mil y una historias del Racing, aunque no contó nada, como tampoco cantó una de esas coplas de las chirigotas de Cádiz que tan bien se le dan. Durante los últimos 20 o 30 años ha sido la persona que ha estado más cerca de las jugadores para ayudarlos, desde buscar un piso hasta en donde arreglar un pinchazo o buscar un pediatra para los que tenían hijos. Y todo esta tarea sin hablar otra lengua que sea el castellano y algo de gallego, cuando el vestuario del Racing parecía la ONU.