La perla de la cantera racinguista

JOSE VALENCIA FERROL

OPA RACING

Aitor Pascual, que el pasado 10 de octubre cumplió 17 años, jugó los noventa minutos del partido frente al Burgos y demostró su gran talento y sacrificio

27 oct 2015 . Actualizado a las 19:23 h.

Aitor Pascual (Ferrol, 10 de octubre de 1998) es uno de los valores formados en la cantera del Racing. Es el hijo de Alfredo Pascual, jugador del Racing en la década de los sesenta y que falleció en mayo del pasado año. Debutó con el primer equipo ferrolano con 16 años, es uno de los habituales en la selección gallega sub 18 y ahora un jugador en el Miguel Ángel Tena confía y al que llama cada vez que tiene problemas en el primer equipo por lesiones o castigos. El pasado domingo, ante la baja por sanción del madrileño Iván González, Tena le dio la titularidad en el lateral derecho en el partido frente al Burgos y lo aguantó los noventa minutos de juego. Pese a que todavía está en el primer año de juveniles, Aitor Pascual volvió a hacer gala de un gran talento y una enorme capacidad de sacrificio.

No fue una sorpresa, en los muchos amigables de la pretemporada Aitor Pascual ya demostró que era uno más y que pese a su juventud estaba perfectamente capacitado para echar una mano.

Tras jugar frente al Burgos, el canterano se mostró satisfecho por su trabajo, el triunfo y por la oportunidad que le acababa de brindar Tena de jugar un nuevo partido oficial con el primer equipo verde: «Estoy muy contento, todo ha salido bien, aunque tengo que reconocer que por momentos he sentido muchos nervios», señalaba el futbolista.

Aitor Pascual jugaba de extremo en su etapa de cadetes. Es más, en su última campaña en la categoría anotó 30 goles y fue el pichichi de su grupo. Sin embargo, con el primer equipo lo meten siempre en la posición de lateral, que es el puesto en el que jugó frente al Burgos. El Racing tuvo una media hora muy buena pero a partir de ahí le tocó sufrir: «Claro que hubo momentos en los que hubo que sufrir -reconoce el defensa- aunque supimos aguantar y sacar el partido adelante».

Fue uno más a la hora de tirar del carro para lograr una victoria que les devolviera el liderato: «Jugando en casa no quedaba otra que arriesgar, tirar nosotros del carro y ganar. Por eso conseguimos la victoria».

Entrena dos o tres veces a la semana con el primer equipo, ya que por problemas de estudios no puede ir todos los días. Aprovecha y disfruta con las oportunidades que le brinda el técnico, aunque no se le sube a la cabeza, tiene los pies en el suelo y sabe que su equipo es el de juveniles. No esperaba jugar frente al Burgos: «Sabía que Iván González estaba sancionado -explica- aunque había otras posibilidades. Tena finalmente confío en mí, yo le estoy agradecido y muy contento por haber disputado los noventa minutos».

Aprender y mejorar

Aitor Pascual asegura que trata de aprender en todos y cada uno de los momentos en los que está con los jugadores del primer equipo: «Solo entreno un par de días con ellos, aunque intento aprovecharlos al máximo -explica- aprender todo lo que pueda». Esta tarde volverá a trabajar con el equipo de juveniles, aunque asegura que todo va con total normalidad: «Mis compañeros me hacen alguna broma y poco más», indica Aitor.

Agradece el apoyo que le muestran los jugadores de la primera plantilla racinguista: «Todos me dan buenos consejos, especialmente los que juegan en la defensa. Me lo ponen fácil y me aportan una gran confianza y seguridad cuanto tengo que salir a jugar. Yo sé que hay muchas cosas que tengo que mejorar, que cometo errores, aunque todos me ayudan», explica.