El instant replay del no triple de Vasilis Xanhtopoulos en el partido del domingo frente al Gran Canaria no deja a la ACB en muy buen lugar. Las propias imágenes colgadas por la Asociación de Clubes de Baloncesto en su web constatan que, a falta de cuatro décimas para llegar al descanso, el borde del tablero ya está iluminado. Y, teniendo en cuenta ese desajuste, quizás los propios árbitros deberían explicar el criterio que han seguido para anular la canasta.
Tampoco es de recibo en una competición tan profesionalizada que el recurso tecnológico dependa de si los partidos se retransmiten en directo o no. Porque supone un agravio comparativo. O, a saber si se puede hablar de agravio, porque a la vista de la reacción de los jugadores de uno y otro lado tras el triple del base griego, lo más probable es que se hubiese concedido la canasta.
En todo caso, el Obra no perdió por ese triple. Pero suele perder en las decisiones que pueden caer para uno u otro lado. Y también en los cambios de criterio. En cuestión de galones el club todavía es alférez.