El vestuario del Obra toma nota

Manuel García Reigosa
M. G. Reigosa SANTIAGO / LA VOZ

DEPORTES

SANDRA ALONSO

Tras el partido ante el Zaragoza, los jugadores coincidieron en hacer autocrítica y significar que el camino es el que se vio tras el descanso

29 oct 2013 . Actualizado a las 11:58 h.

Moncho Fernández entonó el mea culpa por no haber sabido motivar a los jugadores desde el principio, para que encarasen el partido ante el CAI con total determinación. Su mensaje sí que llegó al grupo en el descanso, a tenor de la reacción del equipo. Y, de las palabras de los propios protagonistas a la conclusión del encuentro, cabe colegir que están sobre aviso para el domingo en Fuenlabrada.

«En la segunda parte estuvimos mejor en defensa. Tuvimos la concentración desde el principio. Debemos empezar los partidos como lo hicimos en la segunda parte».

«Si jugamos una buena defensa, jugamos bastante bien en ataque, como pasó en la segunda mitad».

«Este equipo, si juega bien en defensa, juega bien en ataque».

Son tres reflexiones por separado de tres de los jugadores del Obradoiro, minutos después de terminado el partido del domingo. Y podría parecer que es un ejercicio acerca del pensamiento único, porque las apreciaciones de Mike Muscala, Pavel Pumprla y Vasilis Xanthopoulos apuntan en la misma dirección. Sin duda, el mensaje del técnico en el tiempo intermedio encontró eco en el vestuario.

Quizás el alero checo aportó un matiz interesante, añadiendo otra perspectiva a la lectura de la contienda con los maños: «Ahora todos sabemos muy bien que tipo de liga jugamos. Es muy difícil». Y apostilló volviendo a la línea argumental: «Debemos estar bien desde el principio».

La plantilla tomó nota de todo lo acontecido ante el CAI Zaragoza y confía en que no se repita la historia el domingo en Fuenlabrada.

A tenor de lo visto en el amistoso disputado en Porriño, si es una referencia válida, son dos equipos de un potencial bastante similar.