Obradoiro y Valladolid, las sorpresas agradables de la primera vuelta, miden fuerzas
06 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Quién hubiese apostado por qué a falta de dos jornadas para terminar la primera vuelta el Obradoiro Blusens Monbus estaría inmerso en la lucha por entrar en la Copa y que el Valladolid llevaría seis victorias en su haber, con toda seguridad recogería pingües dividendos. Sin duda, son las sorpresas agradables de la Liga Endesa hasta la fecha, junto con el Xocas Canarias, que se ha sobrepuesto a un flojo arranque y también totaliza seis triunfos.
Compostelanos y pucelanos medirán fuerzas a las 19 horas en el Multiusos de Sar, en un partido que encaran después de una semana en la que no han podido entrenar al mejor nivel por problemas de diversa índole. Peor pinta para el cuadro visitante, que tiene las bajas de David Navarro y de O?Leary. Othello Hunter arrastra molestias en un tobillo y Grimau pudo ejercitarse ayer con el grupo tras superar una gastroenteritis.
En las filas locales la gran preocupación es Robbie Hummel, convaleciente de la gripe. Lleva tres días sin pisar la cancha, pero el cuadro técnico espera que pueda entrar en la convocatoria y echar una mano.
A lo largo de la semana, Moncho Fernández ha insistido en dos argumentos para evitar distracciones: no ha querido entrar en el cálculo de probabilidades con la vista puesta en la Copa y ha recordado que el Obradoiro todavía no le ha ganado nunca al Valladolid en la ACB. Y, a pesar de que el rival no llega en su mejor momento, no quiere confianzas.
Roberto González, técnico pucelano, subrayó antes de emprender viaje hacia Santiago que su colectivo atraviesa un tramo del curso delicado: «Teníamos un equipo organizado que sabía lo que hacía y, de la noche a la mañana, se nos ha ido al garete. Ahora necesitamos tiempo y jugadores. Hay que atravesar el desierto hasta poder ganar otra vez».
A tenor de su discurso, tiene claro que las posibilidades de triunfo en Sar pasarán por frenar el perímetro santiagués: «Meten mucho de fuera, pero un día pueden colapsarse. Nosotros, a ver si somos duros en el rebote y, a partir de ahí, tendremos nuestras opciones».
Moncho Fernández sabe que le espera esta tarde un equipo un tanto imprevisible, si acaso todavía en mayor medida por las bajas que arrastra.
El Alquimista de Pontepedriña da por sentado que el Valladolid intentará, como primera opción, jugar posesiones cortas. Pero, si no puede, advierte de que es un equipo que hace girar mucho su baloncesto a partir de situaciones de bloqueo directo que no son fáciles de contrarrestar, porque pívots como Martín de Francisco o Hunter, en lugar de buscar las continuaciones hacia dentro, se abren para aprovechar su buena mano en la larga distancia. Y eso, a veces, genera dudas y desajustes en la retaguardia.
«El rival es un equipo difícil, no sabes que respuestas ofensivas va a dar a nuestras propuestas defensivas»
«Si ellos se colapsan de fuera, a ver si somos duros en el rebote y, a partir de ahí, tendremos opciones»
Entrenador pucelano