La plaza de abastos de Vilalba, un edificio que parece gafado

Xosé María Palacios Muruais
XOSÉ MARÍA PALACIOS VILALBA / LA VOZ

VILALBA

Solo un vendedor, que acude dos días por semana, mantiene su puesto en la plaza de abastos de Vilalba
Solo un vendedor, que acude dos días por semana, mantiene su puesto en la plaza de abastos de Vilalba palacios

Solo queda un vendedor años después del traslado de los puestos al sótano

14 feb 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

La plaza de abastos de Vilalba tiene un escaso uso y una imagen de cierto abandono. Esos dos detalles contrastan con su céntrica ubicación y con actuaciones de hace mejora aún recientes: por un lado, está situado en la plaza de la Constitución, aunque a la zona de alimentación se accede por la rúa dos Pepes; por otro, las instalaciones se acondicionaron en la pasada década con una inversión de unos 200.000 euros.

Solo un vendedor, un pescadero que acude a Vilalba desde hace décadas, mantiene la actividad de la plaza de abastos dos días por semana, martes y viernes. Se instala en el sótano, que es la parte a la que se trasladó la sección de alimentación, antes situada en la planta baja, después de la reforma.

La falta de uso y de mantenimiento se aprecian en algunas zonas
La falta de uso y de mantenimiento se aprecian en algunas zonas palacios

En la primavera del 2016 empezaba la nueva etapa del mercado. En el sótano había cinco puestos, que no solo tenían una céntrica ubicación sino una conexión con el aparcamiento subterráneo de la plaza. No obstante, poco duró esa alegría. Ya en el 2018 el gobierno local, entonces en manos del PP, admitía que debía buscar nuevos usos: solo quedaba un placero de los cinco que habían iniciado la nueva etapa del recinto. 

La situación se mantiene en este 2021, aunque con un gobierno de signo socialista y con un matiz. El que acude a la plaza de abastos nota que el deterioro avanza poco a poco: se ve humedad en algunas zonas, y en los puestos que llevan años vacíos se observa que la falta de mantenimiento deja sus efectos. Mientras tanto, el placero Luis Flórez, que vende pescado y marisco los martes y los viernes, reconoce que las ventas no son malas y que los clientes, después de tantos años, ya son casi amigos. Su intención de seguir acudiendo es firme, aunque él la adereza con unas gotas de humor y a veces canta una conocida canción del Dúo Dinámico, Resistiré.

También es firme la intención del gobierno local de buscar alguna solución a las instalaciones. La concejala de Feiras e Mercados, Antía Rama, aseguró esta semana que se estudiaban varias ideas, aunque, agregó, se analizarán todas y ninguna está elegida como destinada a aplicarse. La planta baja, donde antes estaban los vendedores de alimentación que se trasladaron al sótano, empezó a ser reformada, en el anterior mandato, para albergar una unidad de día, aunque la operación no se completó. En la primera planta tienen la sede el Consello Regulador de la Denominación de Orixe San Simón da Costa y otros servicios.