Demasiado duro para una Bush

Miguel Cabana
Miguel Cabana SARRIA

PARADELA

ALBERTO LÓPEZ

Jenna Bush no pudo concluir ayer los 25 kilómetros de Sarria a Portomarín y el último tramo lo hizo en uno de los coches de apoyo de su equipo de seguridad.

31 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?a hija de George Bush va a tener que apretar el paso si quiere dejar alto el pabellón americano. Ayer no pudo terminar la etapa de 25 kilómetros entre Sarria y Portomarín, y realizó el último tramo en uno de los coches de apoyo de su equipo de seguridad. Jenna, acompañada de sus dos amigas y la numerosa escolta, salió de Sarria a las nueve de la mañana y llegó a Portomarín a las cuatro y media. Se apeó a la puerta del parador de Portomarín del coche que la había ido a recoger visiblemente colorada y sin ganas de sonreír para la foto. Al ver la cámara del fotógrafo soltó un sonoro ¡¡no!! americano y se ocultó detrás de sus amigas y de los guardaespaldas. A esa hora, decenas de peregrinos -muchos de ellos de la tercera edad- seguían llegando a Portomarín bajo un sol de justicia. «No, no la hemos visto, pero si quiere saber lo que es el Camino, debería hacerlo kilómetro a kilómetro, como lo hago yo», aseguró con desparpajo una abuela vallisoletana. Ninguno de los que ayer peregrinaban hacia Portomarín vieron a Jenna Bush y muy pocos conocían la noticia de su presencia en el Camino. Trata de pasar lo más desapercibida posible y lo está consiguiendo. Además, parece que la joven tiene más interés en conocer la zona y en vivir la experiencia de la ruta que en recorrer íntegramente cada kilómetro. De bocadillo Ayer comió el bocadillo preparado por la organización en un lugar cercano a Paradela, y probablemente hoy haga lo mismo en la ruta de Portomarín a Palas.