«Me preguntan por qué comemos la carne de perro»

La Voz

MONTERROSO

Solo hay cuatro chinos en Monterroso. Uno de ellos es Wang, marino de profesión. Cuando llegó, solo sabía decir amigo. Para participar en el proyecto escribe primero en chino, después lo traduce y como tiene problemas con algunos giros, recibe la ayuda de uno de los profesores. Está enganchado en la biografía porque se queda muchas noches hasta las tres de la mañana. La interculturalidad sale a relucir en su biografía. «Me preguntan asombrado por qué comemos la carne de perro. Yo me asombro al ver como aquí una mujer besa a un hombre en plena calle», dice.