Incomodidades para los pacientes, más dificultades para combatir la despoblación del casco histórico de Lugo y pérdida de movimiento comercial. Esos tres males se darán, en opinión del alcalde, José López Orozco, si, como parece pretender, la Consellería de Sanidade traslada al nuevo Hospital Xeral el centro de especialidades que actualmente se encuentra en la plaza del Ferrol. El presidente de la corporación municipal envió una carta a la conselleira Farjas en la que le pide confirmación de los planes de traslado, y, si realmente está previsto, le solicita que reconsidere tal decisión. López Orozco señala en su carta que el centro de especialidades se encuentra en pleno casco histórico de Lugo y que a él acuden cada día entre 800 y 900 personas, la mitad de la propia capital y el resto procedente del área sanitaria a la que da cobertura el citado centro. Ante la indudable repercusión que dicho cambio de ubicación tendría en el comercio, en la hostelería y en otros servicios, López Orozco expresa su profunda preocupación. También destacó que, pese al desarrollo de los planes de rehabilitación inmobiliaria, sigue resultando difícil que el casco histórico de Lugo gane población, de modo que no sea únicamente un ámbito de prestación de servicios. El alcalde también indicó que, al mismo tiempo que acuden al médico, son muchas las personas que aprovechan el desplazamiento para efectuar gestiones en organismos públicos y para comprar. Todo ello les resultaría mucho más complicado si la atención médica la reciben en el nuevo complejo hospitalario, en San Cibrao. El alcalde lucense destacó también que sólo un 10% de los pacientes que acuden al centro de especialidades acaban hospitalizados. Resaltó que las consultas diarias en el nuevo hospital en el centro de especialidades acabarían por masificar el complejo sanitario. López Orozco dejó claro ayer, en una comparecencia ante los medios de comunicación, que él es decidido partidario de que el centro de especialidades siga donde está, en el casco histórico. Además señaló que en otras ciudades gallegos, servicios como el indicado se mantuvieron donde estaban pese a la construcción de nuevos hospitales. Iniciativa política Antes de conocer la respuesta de la conselleira, el presidente de la corporación municipal ya avisó de que pondrá en marcha iniciativas para evitar el traslado. Intentará -anunció- conseguir el acuerdo con los demás grupos políticos para tomar una decisión en el citado sentido en el seno del pleno corporativo. En caso de que la unanimidad no fuera posible, anunció que su grupo defenderá, de todos modos, una iniciativa para reclamar que no se lleve a cabo el cambio de ubicación. En la carta que envió a la conselleira Farjas, el alcalde señala que en Lugo produce inquietud y preocupación la posibilidad del traslado. Asegura que no son sólo los trabajadores afectados los que no están de acuerdo en que se aplique una medida como la señalada.