La nieve arruina las plantaciones de pinos de la montaña lucense


Esta vez no ha sido la ola de fuego, sino la ola de nieve y frío la que ha arrasado los montes de la montaña de Lugo. Tras derretirse las nevadas de las últimas semanas, ha quedado a la vista un destrozo que no se recordaba desde hace más de cincuenta años. Los bosques más afectados se encuentran en las zonas más altas de Cervantes o Pedrafita pero, sobre todo, en la media montaña de Baleira, Becerreá o A Fonsagrada. Decenas de comunidades de montes, además de particulares, han visto destruidos su esfuerzo e inversiones de años bajo el peso de la nieve y algunos ya expusieron el problema a Medio Rural durante la presentación del plan Ancares, el pasado día 7, y ayer por la tarde volvieron a informar en una reunión celebrada en Cervantes sobre los graves destrozos, entre el 40 y el 80% en algunos casos.

La rotura de copas y ramas por las nevadas invernales era normal, pero esta vez el temporal se ha cebado en los montes más arriba de los 400 y 500 metros, e incluso en vegetación autóctona, pues robles, abedules o castaños aparecen descabezados a lo largo de las carreteras a Navia, Cervantes o A Fonsagrada.

Entre los daños más cuantiosos están los de Pousada, en el alto de A Vacariza (Baleira). Un rosario de árboles partidos flanquean el Camiño Primitivo de Santiago. El presidente de una de las comunidades de montes, José Calderón, dice que el bosque está «arrasado».

Una tala completa

«En 50 anos que ten a plantación nunca pasou semellante desgraza -asegura Calderón-, ten nevado ben pero nunca tal fixera. Viñeron dous técnicos de Medio Rural para facer o informe e vírono moi mal. Ao mellor hai que pinchalo todo, nosoutros somos partidarios, porque non van deixar un piñeiro aquí e outro acolá, e hai que actuar rápido sobre a madeira aproveitable. Perdeu un 80% do valor, seguro». Se refiere al pino silvestre que predomina en las 83 hectáreas comunitarias. Y, aunque los técnicos no son muy partidarios, apuesta por repoblar con pino radiata, también conocido como insigne, con un ciclo de aprovechamiento más corto y que, cree, soportará igual los temporales.

Invierno inusualmente duro

Una empresa de servicios forestales de la zona sitúa el círculo de daños graves en Baleira, Láncara, O Corgo y Baralla. «A nosoutros aínda nos están chamando as comunidades e particulares para librar as pistas, porque se non é imposible avaliar os danos. Foi nesta media altura onde máis prexudicou. Levábamos uns invernos primaverais e ao chegar un duro, arrasou as árbores. Mágoa que a coxuntura para vender a madeira tamén sexa mala, pois industrias de trituración como Finsa ou Tablicia teñen liñas paradas», señalan.

Fuentes de Medio Rural reconocen que ha habido daños importantes pero que sus prioridades pasaron en un primer momento por colaborar con otras Administraciones para liberar de árboles caídos las carreteras. A continuación se han centrado en retirarlos de las pistas forestales para facilitar el acceso de los propietarios y ahora se disponen a colaborar con las comunidades en talas y podas para evitar que se pierda el valor de lo que queda. De momento no hay un balance de daños, pero las ayudas deberán llegar a los montes gestionados o conveniados por parecidas vías que cuando hay incendios. Ayer mismo concluyó el plazo de solicitud de subvenciones para la prevención y defensa contra incendios en montes vecinales, que incluye rozas y trabajos de gestión de biomasa.

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