El tesoro del monasterio

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LÁNCARA

Crónica | Los fondos arqueológicos del Convento de la Merced Los mercedarios conservan miles de piezas de cerámica castrexa, fósiles y útiles de los primeros pobladores recogidos y clasificados durante décadas por el padre Solla

07 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?l tesoro de Sarria se encuentra en el convento de la Merced. Con la humildad que caracteriza a algunos miembros de las órdenes religiosas, el padre Solla ha ido recogiendo miles de restos de piezas de cerámica, útiles del paleolítico y fósiles durante sus visitas a cientos de yacimientos arqueológicos. Con gran paciencia y afición, clasificó los hallazgos según el lugar de origen hasta formar un inmenso tesoro de miles de piezas que utilizó en las clases de ciencias con sus alumnos del colegio de la Merced. Algunos de esos restos estuvieron expuestos al público en lo que fue el museo de los Mercederarios, el único museo de Sarria, y que se cerró hace más de un año. Desde entonces, las piezas que formaban el museo -arqueológicas, de arte sacro, ajuar doméstico etc- siguen conservándose en las mismas salas, aunque no son visitables para el público. Y también siguen conservándose en estanterías y clasificadas según su origen las miles de piezas de cerámica halladas en los casi 30 castros de la zona visitados por el padre Luis Jaime Solla. Entre la ingente cantidad de material científico se encuentran incluso restos de alguna vasija de las civilizaciones clásicas, lo que probaría que a alguno de los poblados castrexos llegó material proveniente del comercio entre las florecientes colonias del Mediterráneo. Otra de las piezas que conserva el convento es un disco de piedra, de unos diez centímetros de diámetro y dos de grosor, denominado Disco megalítico de Calvor , porque se encontró en este lugar. Presenta numerosos orificios distribuidos regularmente en una de sus caras como si de un tablero de un juego de mesa se tratase, y una leyenda inscrita en el círculo perimetral con signos muy parecidos al jeroglífico. Tanto por la importancia de alguna de estas piezas en particular como por el valor de todo el material en su conjunto, bien merecerían que las autoridades culturales se interesasen por el tesoro de los Mercedarios de Sarria para que pudiese estar musealizado. Un altruista El mérito del tesoro arqueológico de los Mercedarios de Sarria se debe al padre Solla. Su método para encontrar tales hallazgos durante décadas es tan sencillo como eficaz. «El 90% del material lo reuní recorriendo las zonas arqueológicas cuando empezaron a funcionar los tractores: como sus arados profundizan más en la tierra que los de yuntas de vacas, salían a superficie piezas que durante años estaban enterradas unos centímetros más abajo de lo que alcanzaba el arado romano». El padre Solla también fue quien hizo la excavación de As Cercas hace casi quince años en las proximidades de la vieja carretera de Sarria a Láncara. Felipe Arias, que entonces tenía las responsabilidades en materia arqueológica en la provincia, le confió la dirección de la obra, conocedor del buen oficio de Luis Jaime Solla. La base para el museo de Sarria está en el convento de los Mercedarios. Veremos si con el tiempo alguien se anima a reunir el dinero para acondicionar el local que pueda acogerlo. Mientras tanto, el material puede esperar a buen recaudo y sin que corra riesgo de desaparición. El padre Solla llevó a rajatabla los requisitos en todos los hallazgos y comunicó el depósito del material a las autoridades, que tanto en Lugo como en Madrid tienen constancia documental de los efectos del convento.