Connor, un perro que se quedó sin una pata al ser maltratado, es ahora profe

El animal, que fue recogido malherido en 2011, va a dar clase con una profesora de Cospeito

Connor, un profesor de apoyo sobre tres patas Maltratado en el pasado, este perro especial se ha ganado el respeto de los alumnos de este colegio de Cospeito que emplea animales de terapia para impartir asignaturas de todo tipo

lugo / la voz

Los alumnos están encantados. Connor, también. El perro, que en 2011 fue encontrado abandonado en algún lugar de Portomarín, después de haber sido maltratado, hace ahora de profe en el colegio Virxe do Monte, de Cospeito. Su propietaria, María López, es la tutora de cuarto de primaria de ese centro, y desde hace algunas semanas ensaya otra forma de educar dando participación al can. La experiencia, que ponen en práctica muy pocos centros educativos, es todo un éxito. Los alumnos aprenden con la intervención de Connor, que participa activamente en algunas clases.

La iniciativa educativa parte de la Asociación Aracán, que fue creada en Rábade por un grupo de personas amantes de los animales y que tiene como objetivos impulsar terapias asistidas con perros y desarrollar actividades educativas lúdicas, especialmente con perros. María López, que preside desde ayer el colectivo participó, junto a otros miembros, en diversos cursos para conocer técnicas sobre la utilización de animales para la obtención de beneficios emocionales y psicológicos.

Para el desarrollo de esas actividades, explicó María López, el grupo dispone de entre ocho y diez perros. «A maioría foron adoptados, e todos responden moi ben a este tipo de actividades que impulsamos dende a asociación, que ten unha directiva formada por oito persoas», dijo la profesora.

El pasado de Connor, que tuvo un padre o una madre de raza labrador, fue triste. Ahora, en cambio, es feliz. Alguna persona lo encontró malherido y abandonado hace siete años. Le faltaba parte de la pata delantera derecha. Su estado era tan malo que los veterinarios tuvieron que amputársela.

«Tiña moitas feridas e presentaba signos de maltrato, faltáballe pelo... Tiña pánico absoluto aos homes e tamén aos paus. Inspíranlle pouca confianza os homes. Se ve a alguén que leve bastón ou utilice unha vasoira, reacciona con moito nerviosismo. Ten medo. E iso que lle fomos quitando moito!», aseguró la profesora del colegio.

El perro acabó siendo dado en acogida; pero la persona que lo tenía tuvo que dejarlo, porque se marchó de Lugo por cuestiones laborales. Estaba apadrinado por María López, que en 2014 acabó haciéndose cargo de él. Después de largas sesiones de trabajo, Conor fue adquiriendo unos hábitos que le permiten el poder ir a clase con la profesora. El lunes estuvo en dos sesiones en el colegio de Cospeito, y en ambas superó con creces su papel, a pesar de la presencia de las cámaras y gente extraña.

No lo eran los doce alumnos, porque antes de las clases fue al centro para familiarizarse con ellos. «Tivemos dúas sesións de proba e xa levamos catro», indicó María López.

En la clase del lunes María contó con la colaboración de dos integrantes de Aracán que repartieron tarjetas con preguntas a los escolares. Connor se encargaba de decir, marcando con el hocico en unos conos, si las respuestas que daban los pequeños, que no perdieron detalle, eran verdaderas o ciertas. El perro, que se mostró feliz, pasó tranquilamente por el túnel que los escolares hicieron abriendo sus piernas. Se metió por el medio de unos aros y colaboró para que los alumnos aprendiesen, en este caso, cuestiones sobre el mundo animal.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
25 votos
Comentarios

Connor, un perro que se quedó sin una pata al ser maltratado, es ahora profe