El hombre al que ya no le quedan amigos


Uno de los protagonistas de la segunda jornada del juicio de la operación Rei fue el vecino que compró dos pisos en el Marbella y después se enfrentó a un auténtico calvario. Más de diez años tuvo que luchar contra viento y marea y enfrentarse a muchas personas. Ayer demostró que esta empapado de normativa urbanística y plantó cara a algún abogado que quiso doblegarlo en el interrogatorio, pero no lo consiguió.

Cuando la presidenta del tribunal le preguntó si entre los acusados tenía amigos o enemigos le advirtió: «A estas alturas no tengo muchos amigos». Como consecuencia de su lucha, fue indemnizado; el arquitecto del edificio condenado... «Mi problema inicial ?explicó al tribunal? está resuelto. Queda pendiente lo que luché ante la justicia. La Administración no me dio amparo. No puede dejar tirado a un ciudadano ante promotores sin escrúpulos».

Diez años de lucha

Recordó que llevaba diez años de lucha y que ya estaba enfermo. Su abogado le preguntó si a veces pensaban que era un loco y le respondió: «a estas altura lo pienso yo también». Aseguró que le negaron información. Tuvo que ir con testigos al consistorio para conseguir documentos... Le preguntaron por el comportamiento del exalcalde Valiño y dijo que le hizo comentarios de todo tipo, pero advirtió: «nunca me cerró la puerta». Cree que, tanto él como la secretaria, «estaban perdidos». El exregidor, «se encontró con el pastel y luego optó por seguir con los mismos hábitos en vez de coger el toro por los cuernos».

Dijo que el Marbella viéndolo sin más «da el pego, pero cuando conoces la normativa urbanística, te tiras de los pelos». Recordó que en el consistorio había interés en tapar. «Hablaba con Valiño y parecía colaborador, pero todo era una farsa», recordó

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