Papatorias

Antón Grande

ANTAS DE ULLA

19 nov 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

No sé si está motivado por la crisis o porque algunos de nuestros políticos comienzan a sentar la cabeza, el caso es que el actual alcalde de Antas de Ulla ha dado un paso al frente para actuar con raciocinio en el reparto de las arcas municipales y en detrimento de papatorias, fiestas y otros divertimentos que en muchos casos no sirven para potenciar al pueblo, o a la comarca, sino para que lo pasen bien unos cuantos vecinos lo que puede servir, como efecto colateral, como vivero de votos.

Galicia no es solo la tierra de los mil ríos, lo es también la de las mil, o más, fiestas gastronómicas además de otras de diverso carácter que, en muchos casos, finalizan también dándole al diente.

Aún recuerdo a aquel presidente de la Xunta de Galicia al que el pueblo apodaba «O merendiñas», porque una de sus máximas actividades consistía en inaugurar todo cuanto jolgorio tuviese que ver con llenar el buche. Y es que aquí la movida comienza en plan grande con las ferias del vino y del aguardiente y ya continúan, sin parar, hasta la llegada de la caza y de las setas que ponen remate a tanta demostración antes de la llegada de las Navidades.

Son, en definitiva, festejos destinados a la promoción de una localidad, de un producto o de conseguir el voto de los mayores con cuchipandas dedicadas a la tercera edad que paga, claro está, el erario público y cuyos resultados resultan nimios publicitariamente.

Todo muy bonito, pero absurdo por ello, la crisis o lo que sea comienza a poner en su sitio a los políticos. Por una vez, y sin que sirva de precedente, bien venida sea la crisis.