Efrén Castro, presidente en funciones: «Temos 14 días para tentar volver traer a normalidade»
LUGO
El nacionalista liderará la Diputación hasta el pleno de enero en el que se nombrará al sucesor de Tomé. Ayer dirigió la última sesión plenaria del año
30 dic 2025 . Actualizado a las 17:50 h.Por primera vez en la historia de la centenaria Diputación de Lugo, la institución está presidida por el Bloque Nacionalista Galego. La renuncia de José Tomé a la presidencia de la entidad abrió las puertas para que el vicepresidente, el nacionalista Efrén Castro, pase a ser la máxima autoridad provincial hasta el nombramiento del nuevo presidente, que será efectivo en el pleno previsto para el 14 de enero.
Instantes antes de sentarse a dirigir el último pleno ordinario del año, Castro, junto a sus compañeros Iria Castro y Daniel García, señalaba que más allá de «todo o que pasou, a institución ten que seguir funcionando», y que con la apertura de la nueva etapa «temos 14 días para tratar de volver traer a normalidade a esta institución. E o BNG niso vai traballar». Hasta que se conforme el nuevo gobierno provincial, no están previstas juntas de gobierno y estos días, por las fechas navideñas, hay una carga de trabajo más relajada.
Los nacionalistas, que a primera hora de la mañana se habían ausentado de la junta de gobierno al estar presidida por Tomé, volvieron a aprovechar el pleno para insistir en que el alcalde de Monforte debía abandonar su acta como diputado, pidiendo al PSOE que exigiese a su exmilitante que dejase el cargo. Una petición que, por sus palabras, Tomé no tiene visos de atender, ya que ayer volvió a defender su inocencia y sugirió ser un daño colateral de una especie de cacería política a mayor escala.
Pero más allá de esa cuestión, el primer pleno de Castro como presidente en funciones de la Diputación siguió un derrotero tranquilo solo salpicado de alguna llamada a la atención al portavoz popular, Antonio Ameijide, al que pidió que se ciñese a los asuntos a debatir, en vez de hilar todos los debates con la cuestión del acoso, el elefante en la habitación. Porque a pesar de que el pleno ordinario barajó cuestiones como los presupuestos o el plan provincial, ayer todas las miradas estaban posadas en Tomé, en sus palabras —durante su renuncia— y en sus actos —durante los dos plenos—.
El papel del BNG
Desde hace días, además de trasladar sus reclamaciones al PSOE, el Partido Popular mira también al BNG, a los que han reclamado en repetidas ocasiones que rompan el gobierno provincial para no ser cómplices en lo que denominan como un «esperpento». Hay que recordar que Tomé tendrá mucho que decir en la elección de su sustituto y en el resto de mayorías que vayan negociándose lo que queda de mandato.
Frente a esa demanda popular, los nacionalistas volvieron a acusar ayer de «carroñeirismo político» al PP, reprochándoles estar intentando aprovechar la situación para encaramarse a la Diputación. «Ás vítimas hai que apoialas e non silencialas», recalcó la diputada nacionalista Iria Castro.