Juzgados por un supuesto caso de estafa a un lucense de 92 años: «Mi tío llevaba 10.000 euros en el bolsillo porque ya no se fiaba de ellos»

André Siso Zapata
André S. Zapata LUGO / LA VOZ

LUGO

Los acusados, en la Audiencia Provincial de Lugo
Los acusados, en la Audiencia Provincial de Lugo A. SISO

La pareja de procesados se enfrenta a más de siete años de prisión, pero niegan la autoría de los delitos que se les imputan. La Fiscalía no los acusa por falta de pruebas

30 oct 2025 . Actualizado a las 17:53 h.

Una pareja se sentó este jueves en el banquillo de la Audiencia Provincial de Lugo como presuntos autores de una estafa a un anciano de 92 años. Ambos, residentes en una localidad berciana muy cercana a Galicia, acogieron a un vecino de avanzada edad y, según la acusación particular, se quedaron con el dinero que tenía en el banco tras engañarlo.

El juicio se celebró este jueves más de seis años después de que el anciano, que ya ha fallecido, presentase la denuncia en el juzgado de Monforte, que ha instruido la causa penal. Los acusados, desde el principio, han negado ser autores de los delitos de apropiación indebida y estafa que les atribuye el abogado del sobrino del afectado. Incluso afirman que el anciano no les llegó a pagar todo lo que debían a cambio de haberlo cuidado.

El caso giró entorno a que el hombre, que ya superaba los 90 años, se mudó con estos vecinos al verse solo en su domicilio. Estos sostienen que lo atendían y cuidaban de él, mientras que los familiares los acusan de haberle vaciado la cuenta bancaria.

En la vista del juicio, la sobrina y heredera del fallecido explicó que, «al principio, nos llevábamos muy bien con ellos». Sin embargo, este proceso acabó con esa buena relación. «Nosotros confiábamos en ellos. Cuando mi tío me dijo que había sacado todo el dinero de su cuenta y que lo tenían ellos, yo les pregunté, y me dijeron que no nos preocupásemos, que lo tenían bien guardado», declaró. 

Según la sobrina, la pareja le había infundido el miedo al anciano con una supuesta crisis económica. «Mi tío me dijo que le habían contado que el banco se comía el dinero y que era mejor tenerlo en casa guardado», recuerda ella. La situación, que se dio entre los años 2017 y 2018, fue empeorando, según su testimonio. «Llegó un momento en el que mi tío ya no podía más. Llevaba 10.000 euros en el bolsillo porque ya no se fiaba de ellos. Un día, otra vecina me llamó para decirme que él estaba muy mal y se quería ir. Le encontramos una residencia en Monforte, y al ir a hablar con los acusados, nos dijeron que él se podía ir cuando quisiera, pero que el dinero se quedaba allí», indica. 

En total, la familia sostiene que se quedaron con unos 40.000 euros. «Estando ya en la residencia, vimos que seguían sacando unos 600 euros todos los días de su cuenta», añade la testigo. 

La Fiscalía ha decidido no acusar a la pareja al considerar que no hay pruebas suficientes contra ellos, principalmente porque el afectado no llegó a declarar en sede judicial donde la instrucción. Su defensa pidió también la absolución después de la intervención de sus clientes, que negaron de nuevo la autoría de los hechos y se limitaron a decir que el nonagenario les había prometido 400 euros al mes a cambio de que lo cuidaran. La acusación particular, en representación de la familia, pide más de siete años de prisión y 48.285,71 euros de indemnización.