Proyectos

Antón Grande LUGO / LA VOZ

LUGO

11 may 2025 . Actualizado a las 11:58 h.

Desde que Lugo dejó de ser capital del reino de Galicia, dónde va ello, y luego con los visigodos, franchutes y otras gentes que se paseaban por aquí, esta ciudad no ha sido más que un proyecto de esos que se dicen, va para largo y tranquilidad. Y así seguimos.

Estamos a las puertas del verano y por fin ahora, sigo sin fiarme, la Xunta deja de lado los mejillones, el caudal del río y cualquier otra cosa que viniese a cuento para ponerse de acuerdo, parece, digo, para que ambas administraciones, autonómica y local, trabajen a favor de los lucenses y no del politiqueo aldeano. Parece, como ya digo, que este verano podríamos tener una playa fluvial pública si las cosas no se tuercen y se llega a tiempo para crear la infraestructura necesaria para ello, que esa es otra. O sea, un proyecto de los propios de aquí.

No digo nada del auditorio «Fuxan os Ventos», que para mí debería haberse llamado Luis Tosar, un proyecto que parecía consagrarse en tiempo por cicaterías: que si los muebles los tiene que pagar uno, que la obra final corresponde a otro y así año tras año. Un proyecto más a los que estamos acostumbrados.

Claro que para proyectos, qué me dicen del famoso Puente Blanco, que campaña tras campaña electoral su construcción era promesa habitual; fueron pasando las aguas y los años electorales hasta que por fin un ministro lucense, al igual que en la historia de los soldados romanos que miedosos creían, basándose en la mitología griega, que en las oscuras profundidades del río Lethes estaba el olvido, el inframundo de Hades, logró traspasar el Miño, como el general romano Julius Brutus con sus tropas, y Pepe Blanco comunicó las dos orillas.

Así sigue siendo Lugo hoy, un proyecto.