La Diputación tenía autorización para la poda, con la indicación expresa de dar aviso si se detecta algún nido antes de manipularlo. El entre provincial lo atribuye a un error humano y la Xunta abrió un acta
07 may 2025 . Actualizado a las 21:49 h.Los problemas por la corta o la poda de árboles en el complejo de edificios de Santa María, que dependen de la Diputación, han vuelto de nuevo por la caída de un nido de uno de los árboles que se estaba podando dentro del plan de protección y conservación de especies que está ejecutando la Diputación. El organismo provincial dice que fue un error, pero para la Xunta no se debería de haber producido ninguna acción en época de nidificación o al menos haber avisado de la presencia de los nidos según se viesen, no una vez ya caídos. En este caso en el nido había una cría de corneja y ya fue trasladado al Centro de Conservación de Naturaleza en O Veral.
El servicio de Medio Ambiente de la Xunta dio autorización para poda y tala en las dependencias de la Diputación, como el Centro de Artesanía e Deseño, el Museo Provincial y San Marcos, pero al parecer estas tareas no se podían hacer en épocas de nidificación.
Con estes antecedentes, este miércoles, cuando se estaba talando un árbol, cayó un nido suelo. Estos hechos fueron denunciados y la Diputación se expone a una posible sanción, aunque la tala no se paralizó porque no había más nidos. Al parecer, deberían de haber avisado a los técnicos de Medio Ambiente porque incumplieron la autorización porque retiraron un nido sin avisar previamente, y avisaron cuando ya lo habían retirado.
Pero desde la Diputación señalan que en el marco del plan de gestión del arbolado que están ejecutando en distintos espacio de su titularidad «comunicamos que durante a mañá de hoxe, no transcurso dos traballos de tala dunha árbore no Fogar de Santa María, caeu ao chan un niño que non fora detectado na inspección inicial».
Estas labores, explican desde la Diputación, que la tala fuera programada y realizada por razones de seguridad estructural, «dada a proximidade da árbore ao edificio e os riscos derivados do seu estado». Señalan que antes de la intervención se llevó a cabo una revisión técnica previa, «na que non se identificou a presenza do niño». Por este motivo, indican que su caída fue accidental y en el transcurso de la actuación, «feito que lamentamos profundamente, por representar unha afectación non desexada á fauna silvestre».
Desde la Diputación de Lugo señalan que reforzarán los protocolos de inspección y control ambiental «para garantir que todas as actuacións se desenvolvan co máximo respecto ao medio natural e en cumprimento da normativa de protección da biodiversidade». Y afirman: «Agradecemos a comprensión e reiteramos o noso compromiso coa conservación responsable e coa seguridade das persoas e bens».