Trepas

Emilio R. Pérez

LUGO

01 mar 2023 . Actualizado a las 21:05 h.

Hay un columnista que escribe en este medio con el cual discrepo abiertamente, pero lo respeto. Todo cuanto cuenta lo digiero abruptamente, me produce sarpullido en el tubérculo de Darwin y me pongo de muy mala leche… pero lo respeto. ¿Les suena esto? Lo-res-pe-to. ¿Lo han leído bien?... Que quede claro, no vaya a ser el diablo que alguien tergiverse el contenido y me lo tenga que comer con queso.

¿Se han fijado que a raíz de un comentario, una opinión o la sentencia de un jurado, por ejemplo, el personaje público de turno que discrepa añade siempre el retintín ”yo lo respeto”? Lo respeto, ¿qué opinan de esta absurda coletilla? ¿Les digo lo que pienso?... Mentira. ¿Que lo respetas? Huelga el comentario, no lo digas; lo probable es que en el fondo te lo pases limpiamente por el forro. El político perfil mediocre está muy por encima. Qué sabrán estos mastuerzos qué se cuece por arriba. Si no fuera por nosotros…  Algunos hay que pisan tierra, por supuesto, pero como ahora está de moda el alpinismo, le da por escalar a todo el mundo sin tener en cuenta el mal de altura. Pero bueno, no hay problema, para eso ya hay vacuna y por norma general el vacunado siempre llega y a empellones se hace sitio. Si tu sistema de valores se tambalea, tu cerebro de reptil se pone en marcha y reptas: enhorabuena por tu ascenso a lo más alto, trepa, bien llegado… Nunca un ocho mil fue tan barato.

Debo andar con tiento: en mi ventana aquí en el alto estoy tan alto que algún día abarco tanto que me creo el dios del trueno. No está mal vivir tan alto, ¿saben? Cualquier día mando un rayo y le destrozo la columna a ese pazguato. Pero bueno, lo respeto, ¿vale?