Después del espectacular inicio que tuvo el Río Breogán, con un partido espléndido y una victoria inapelable ante uno de los mejores equipos de la liga, uno de esos conjuntos que los habituales a jugar la competición sobre el papel dan casi siempre por vencedores en el Pazo, el equipo de Paco Olmos rinde esta tarde visita a la gran revelación de la liga Endesa en los últimos años, el Burgos. De la LEB Oro, a campeón de la Champions Fiba y campeón del mundo de la copa intercontinental Fiba. Todo ello en tres años increibles.
Para esta temporada en Burgos toca desbandada, y hay quién vaticina que nada volverá a ser igual. Se fue Michael Salvo a Gran Canaria y también se fueron dos pilares, Macfaden a Murcia y Jasiel Rivero tras los pasos de su entrenador a Valencia. Jordan Sakho ya sabemos todos donde recaló. Seis altas se han producido, y los especialistas hablan sin tapujos de que hay un bajón en la calidad de la plantilla. A mí me parece que, por ejemplo, tanto Marc García como Dani Díez, dos de los recién llegados, son dos fichajes de un excelente nivel.
Para recomponer al equipo y alimentar a una afición acostumbrada al disfrute regresa a la ACB desde Polonia Zan Tabak. Si hacemos caso de rumores y pronósticos, el bueno de Zan tendrá un año complicado. Joan Peñarroya le dejó el listón muy alto, y eso es indudable. Pero de momento, la única referencia válida es el partido ante el Real Madrid, y ahí no vimos un equipo camino del desguace.
Todo lo contrario. Se vio un conjunto serio y bien armado pese a la ausencia de un jugador capital como el base Alex Renfroe, aún por Puerto Rico disputando los play offs por el título. Junto a él y Benitez Cravic configuran un trío de lujo, una magnífica columna vertebral en la que apoyar cualquier proyecto.
¿Mantendrá el Río Breogán el nivel del sábado? Este partido es una magnífica ocasión para acercarnos al valor real del equipo. ¿Cómo se va a comportar lejos del cobijo del Pazo?. ¿Cuál es en realidad su carácter fuera de Lugo?. De momento todo es ilusión, y el optimismo preside todas la cuentas. Una victoria sería de un incalculable valor, pero, por supuesto, que no será fácil, ni en Burgos ni en ninguna otra cancha de la competición.