Méndez Núñez

Antón Grande

LUGO

06 feb 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Por primera vez, en sus más de 150 años, el hotel Méndez Núñez ha tenido que cerrar sus puertas por falta de clientes a causa de las medidas tomadas para luchar contra el covid, que incluyen el cierre perimetral de las poblaciones. Ni durante la guerra civil, ni tampoco durante las obras de ampliación del edificio, que al realizarse por fases permitían la atención a sus clientes, había cerrado sus puertas, lo que supone, en cierta medida, el cierre del corazón y de parte de la historia de nuestra ciudad. A lo largo de sus años han pasado por sus instalaciones importantes figuras de la historia española y gallega.

Que yo recuerde ahora, en el hotel estuvo Lerroux, que tuvo que escapar por una puerta lateral, ya que una exaltada muchedumbre pretendía lincharlo. Por sus salones y habitaciones estuvieron José Antonio Primo de Rivera o el general Millán Astray, que quería cargarse a un camarero, que se vio obligado a huir, porque le señaló que el plato único, como mandaba el gobierno, era para todos. García Lorca, en sus dos viajes a nuestra ciudad, también acudió al Méndez Núñez, al igual que Castelao y Otero Pedrayo, que asistieron a la Asamblea Nazonalista celebrada allí. Tampoco habría que olvidar su viejo café, que aglutinó en la postguerra a tertulias de intelectuales. Tuve el placer de ser uno de los invitados por la familia a la última comida que tuvo lugar en aquel inolvidable comedor, con un estupendo vidrial al fondo, hoy convertido el lugar, lo que son las cosas, en una tienda de ropa. El Méndez Núñez ha cerrado momentáneamente. Su apertura será la señal de que el centro recupera una parte de su vida.