Carina Vázquez no cuestiona la sanción. En su opinión, el policía hizo su trabajo. «Me hubiera gustado -añadió- que me hubiera avisado. Es más, entiendo que haya que pagar impuestos por el maltrato de la acera, lo que no entiendo es que tenga que afrontar la multa a título personal». «Se le está exigiendo a un trabajador de la institución que haga frente al pago de una multa por entrar en un centro laboral en el que tengo mi puesto de trabajo. Yo no puedo solicitar el vado. No está en mis manos», añadió.
En el acceso al estacionamiento del Politécnico no hay vado, solamente una señal que advierte que pueden acceder los vehículos autorizados. El suyo lo está. Dispone de mando para poder abrir el portón.
La docente, además de los recursos y alegaciones, también llevó su problema a la inspección educativa y a la Policía Local. La respuesta que recibió en el cuartel de este cuerpo todavía le causó mayor indignación. «Me dijeron -señaló la afectada- que en el Femenino habían multado a cinco o seis y después solicitaron el vado y se les acabaron los problemas».
Vázquez no cataloga de injusta la sanción que le impusieron, lo que sí considera injusto es que el mismo artículo del Reglamento General de Circulación no lo apliquen en otros casos de infracciones sobre las que la Policía Local está informada. La afectada constató que hay coches aparcados, no parados, sobre la acera en la zona en la que abrió recientemente una hamburguesería a los que no multan.