03 jun 2016 . Actualizado a las 05:00 h.
Por amor propio. Aunque solo sea por eso, por amor propio, el Ayuntamiento y la Diputación, es decir Lara Méndez y Darío Campos, socialistas los dos, tienen que ponerse las pilas para que Lugo disponga cuanto antes de una zona de baño pública en el Miño, de una playa fluvial. Como la tienen tantas y tantas ciudades españolas. Y a la Xunta y a la Confederación Hidrográfica les toca facilitar la ejecución del proyecto. Sin más historias.