El constructor Firvi acusado de defraudar 3,6 millones dice que no sabe evadir pagos

X.Carreira / D.Cela

LUGO

ALBERTO LOPEZ

«Si me preguntan de ladrillos podré responder, pero de cuestiones fiscales no», dij

22 mar 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

El constructor José Manuel V. F., conocido en muchos ambientes como Firvi, echó balones fuera para defenderse de las acusaciones del fiscal y del abogado del Estado que le atribuyen cuatro delitos contra la hacienda pública por los que le reclaman una condena de ocho años de prisión. Dicen los acusadores que el administrador único de Construcciones Clelia defraudó en un par de años 3,6 millones de euros. El implicado dijo ayer, desde el banquillo del Juzgado de lo Penal número 2 de Lugo, que él no era quien se ocupaba de las cuestiones fiscales de la empresa, porque no tiene conocimientos de ello. Para llevarle las cuestiones relacionadas con el fisco había contratado, dijo, a dos especialistas y, además, una gestoría se ocupaba de presentarle la liquidación de los impuestos.

«Yo llevaba el tema de los pagos, que era lo más importante. Además, me peleaba con el Concello y los bancos. Para las cuestiones fiscales no estaba preparado, para eso contraté a otras personas», le dijo el acusado al abogado del Estado. En otro momento de su intervención dijo que a su asesor fiscal lo había visto «dos veces en toda mi vida» y recordó que había contratado a un ingeniero y a un asesor empresarial. Esas dos personas, recordó, eran las que le llevaban todos los asuntos relacionados con  la Agencia Tributaria. «Ellos estaban mucho más preparados que yo», advirtió.

«Firmaba las cuentas»

Le preguntaron si declaraba correctamente todos los ingresos y ganancias y respondió que no tenía ni idea. «Me traían las cuentas anuales ?recordó? y las firmaba porque no creía que estuvieran mal».

En el transcurso de su intervención dijo. «Siempre eran ellos (sus trabajadores y la gestoría) los que hacían las declaraciones. Yo no hice ninguna declaración en mi vida».  «Jamás, en mi vida», así de categórico contestó cuando la fiscala del caso le preguntó si había dado instrucciones a su gestor para que hiciera «chanchullos».

«No tengo absolutamente nada que ocultar porque no tengo ni idea de las facturas que desgravan. En asuntos fiscales no tengo ni idea. Siempre me quedó claro que las cuestiones legales no las podía llevar yo. Yo tenía que buscar el dinero.

Durante el juicio también declararon los dos trabajadores que se ocupaban de las facturas. Dijeron que ellos remitían la documentación a la gestoría, que era la que ocupaba de presentar las correspondientes liquidaciones.

Uno de los testigos que intervino en el juicio fue el responsable de la gestoría donde tramitaban las declaraciones. «Nunca me pidió asesoramiento. Me pasaban de la empresa la información y yo presentaba las declaraciones», explicó. En otro momento de la intervención recordó que en algún momento el acusado había planteado «de alguna forma no pagar el IVA, pero le aconsejamos que lo hiciera aunque tuviera que pedir un aplazamiento».

También intervino un inspector de la Agencia Tributaria. Recordó que habían hecho una reconstrucción de la contabilidad de la empresa del año 2015 con datos correspondientes a 2014. Se encontraron, explicó, «con una incongruencia grande, los costes de producción eran superiores a los ingresos, algo que en aquel tiempo no era habitual porque eran momentos del «boom» de la construcción.

A modo de resumen el inspector dijo: «un beneficio de cinco millones, generado durante tres meses no se plasmó en la cuenta de explotación».

La fiscala del caso dijo que Clelia declaró en 2004 una cifra de negocios por 8,3 millones, pero supuestamente ocultó operaciones con seis clientes. Además, una inspección apreció operaciones de venta por importe de 9,4. En ese año presuntamente dejaron de ir a las arcas de la Agencia Tributaria 374.404 euros.

En el 2005 el querellado hizo constar una cifra de negocios por 13,2 millones. Finalmente dejó de ingresar al fisco 1,5 millones. La fiscal dijo que el acusado, siendo administrador de la empresa Clefir dejó de ingresar a Hacienda, 506.830 euros en 2005.