El plan económico que conoce el Parlamento pero no la oposición

La Voz

LUGO

El debate de la proposición popular para forzar al gobierno provincial a presentar el proyecto presupuestario fue el más intenso de los de la reunión plenaria de ayer. Elena Candia y el socialista Álvaro Santos hicieron subir la temperatura en el salón de sesiones con su cruce de puyazos, una temperatura que no lograron los avisos del presidente al diputado Manuel Martínez en algunas de sus intervenciones.

La moción popular tenía una sola propuesta, clara y contundente: «Instar ao goberno provincial a que remita o orzamento de 2016 ao pleno da corporación para o seu debate e aprobación no praza de dúas semanas». Era una proposición de urgencia y, dado que el PP ya tenía en el orden del día otras dos, presentadas por vía ordinaria, el presidente, Darío Campos, intentó eludir el asunto. Acabó por pedir asesoramiento al secretario, que se vio en la necesidad de hacer equilibrios en la interpretación de lo que establece el reglamento. Pero la votación de la urgencia era inevitable; con el apoyo de Martínez, el PP logró su objetivo. Declarada de urgencia, solo quedaba debatir la propuesta. Por cierto, el retraso en la presentación de la grandes cuentas estuvo presente a lo largo de toda la sesión, porque en ella se adoptaron acuerdos que deberán tener reflejo en ellas.

Candia recordó que el presidente de la Diputación expuso en el Parlamento los grandes números del proyecto presupuestario, que en varias ocasiones se comprometió a presentar en el mes en curso. El debate pasó por el inevitable cruce de acusaciones entre socialistas y populares de incapacidad en la gestión. Candia recomendó al socialista Santos que dimita, sugerencia que, a juzgar por la réplica, no le gustó. Santos vio en la iniciativa popular un intento de asegurar los acuerdos plurianuales que estableció Candia al final de su breve mandato con ayuntamientos gobernados por el PP. Candia dijo a Campos: «Pídolle señor presidente que se poña a traballar».