La actitud del Breogán en casa parece ser un calco de ligas anteriores, a la menor posibilidad de escapada parece que les entra el tembleque, una pena. Mallorca nos dio el año pasado un repaso de 20 minutos, este año amplió la lección y se llevó una victoria de prestigio. Ricardo Guillén, 39 años, una vez más eligió el Pazo para darnos el clínic habitual. ¿Algún día pensará en retirarse para que respiremos tranquilos?
Ya ha movido ficha el Breogán, hace tiempo llamando a todos los agentes, buscando un anotador. Lo ha encontrado en Gerardo Suevo, dominicano con formación USA de una universidad menor, pero anotador incansable a lo largo de su carrera. Españoles que trabajan en el básquet caribeño, cada vez más por cierto, y directores deportivos que viajan y trabajan todo el año (no como el nuestro que se va de vacaciones en época de fichajes), han coincidido en esta LEB actual, Suero tiene que dar muchas cosas. Nosotros lo deseamos, porque un anotador siempre es bien recibido.
Esta tarde, el Breogán visita al nuevo Burgos, equipo construido en cuatro días. Su aval es Andreu, ya escribimos que no llegó en el último instante para ser comparsa, pero tampoco es para que nos asusten. ¿Hay algún equipo inferior al Breogán? Todos los rivales tienen algo que nos supera, pero llorar por sistema no arregla nada. Con bajas importantes le dimos a Palencia, hoy líder, un repaso en su campo y ganamos aquí a Melilla. ¡Venga, menos disculpas! Sabemos que hay buenos equipos, pero ninguno mejor que el nuestro. El problema es simple, jugar bien o jugar mal, no existe otro.
Ante tanta exaltación del rival, no puedo por menos que acordarme del Bruxo Torrado hablando de un entrenador del máximo nivel que tuvo el OAR: «Planteando los partidos hacía tan buenos a los contrarios, que salíamos todos temblando». Que tiemblen ellos, que no nos aventajan en nada.