Numerosos jóvenes celebran diariamente encuentros en la construcción
11 sep 2015 . Actualizado a las 22:38 h.Estaba previsto que los pisos de O Garañón, el que ahora es el edificio más polémico de la ciudad, fueran para vecinos vip. Se preveía que hubiese servicios de lujo en el espectacular inmueble de ocho plantas con unas vistas alucinantes. Pero quienes acabaron habitando el mastodóntico esqueleto que agoniza nada tienen que ver con quienes ya habían aportado considerables sumas de dinero para tener balcón o terraza cinco estrellas hacia el Miño.
Decenas de jóvenes son los inquilinos del inmueble que destrozó las cuestas del parque y que debería ser dinamitado según desea una buena parte de los ciudadanos lucenses que no se percataron de los efectos perniciosos del inmueble en el paisaje hasta que el ladrillo fue aumentando en altura y llegó a la situación actual. Hay noches de viento en las que la zona da miedo, espanta.
De momento, los pisos sirven para acoger a chavalada que se cita diariamente en las distintas zonas para pasar el rato haciendo pintadas de todo tipo, pero especialmente de amor. Incluso se hacen composiciones de frases con los ladrillos que están esparcidos por todas las plantas.
Hay botellón alguna noche e incluso meriendas al atardecer, porque el edificio en lo que a vistas respecta da para mucho. Varios grupos acudieron todo el verano para observar las espectaculares puestas de sol.