Primeras visitas a la cueva de Ceza desde que se regularon las entradas

Francisco Albo
fRANCISCO ALBO QUIROGA / LA VOZ

LUGO

El grupo Troglobios grabó un video en la gruta entre Courel y Pedrafita

03 jun 2015 . Actualizado a las 15:51 h.

La cueva de Ceza, en norte del municipio de Folgoso do Courel -cerca del límite con Pedrafita do Cebreiro- es una de las más populares de Galicia desde que empezó a ser explorada, a comienzos de los años ochenta. Desde que la Xunta aprobó el plan director de la zona Red Natura, en la que se incluye esta parte de la sierra, visitarla se ha vuelto más complicado, ya que ahora es preciso solicitar un permiso previo a la Dirección Xeral de Conservación da Natureza. Sin embargo, los trámites no son muy arduos, según explica el biólogo monfortino Guillermo Díaz, que el pasado fin de semana organizó un recorrido por esta cavidad en el que participaron catorce personas.

Díaz señala que para tramitar el permiso es preciso disponer de una licencia de la Federación Galega de Montañismo y que todos los participantes en la visita cuenten con el correspondiente seguro. Por otra parte, para visitar la cueva no se necesita mucha preparación técnica en espeleología y escalada, ya que la estructura de la cavidad es sobre todo horizontal y el recorrido resulta relativamente fácil. Eso sí, es imprescindible llevar casco y tener mucha precaución, ya que el riesgo de accidentes es considerable. «Es una cueva geológicamente activa, es decir, que todavía se está formando y es muy inestable», señala Díaz. «Eso significa que los desprendimientos de de rocas son frecuentes», añade.

Un arroyo y un lago

A lo largo de toda la cueva -de unos 840 metros de longitud- discurre un arroyo que forma varias cascadas y cuyo caudal aumenta considerablemente en invierno, lo que hace más complicado y peligroso visitar la cavidad en esa época del año. El río brota de un lago subterráneo todavía mal conocido, aunque ya fue explorado en algunas ocasiones por espeleobuceadores.