Inician las obras en los carriles Hospital y Son, junto a Santo Domingo
31 may 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Es un proyecto incluido en el Plan Urban y su ejecución ha exigido un largo recorrido. Pero ahora parece que las obras están a punto de comenzar en los carriles Hospital y Son, que dejarán de estar separados por una pared. Los trabajos, que incluyen la demolición de los galpones anexos al convento de las Agustinas, se iniciarán en junio y costarán 297.467 euros. Así lo explicó ayer el alcalde, José López Orozco, que junto con la concejala de Economía, Sonia Méndez, visitó esta parte de la ciudad.
Con la ejecución del proyecto ayer expuesto por Orozco, quedarán enlazadas la calle Quiroga Ballesteros y la plaza de Santo Domingo por los callejones Son y Hospital, que hoy están separados por una pared. Las obras que comenzarán en junio son solo una parte, la más relevante, del proyecto. La unión entre los dos callejones será por ahora un paso estrecho; para poder ampliarlo será necesario derribar otra edificación, y, para ello se tramita una revisión puntual del plan especial del casco histórico.
Para poder ejecutar el proyecto, el Concello tuvo que hacerse con los alpendres anexos al convento de las Agustinas. Con su derribo, el carril del Hospital ganará ancho. Las obras incluyen el adecentamiento de la fachada del convento que queda libre de los galpones; está prevista la instalación de alumbrado ornamental.
La intervención prevista incluye la renovación del pavimento, que será igual al del resto del casco histórico, en losa de granito. Además se instalará nuevo alumbrado, apropiado para este ámbito urbano, así como mobiliario urbano, como bancos de madera y papeleras. La superficie sobre la que se llevarán a cabo trabajos de urbanización suma aproximadamente mil metros cuadrados.
De acuerdo con la información facilitada por el alcalde, el plazo para la ejecución de las obras es de seis meses, como máximo.
Este proyecto forma parte, como ya se reseñó, del Plan Urban. De él dependen también otras intervenciones en la misma zona de la ciudad como son el plan de color del llamado Ensanche da Ramella, la remodelación de la plaza de abastos y su conexión mediante un subterráneo con el párking de Santo Domingo; también mejoras en el mercado de Quiroga Ballesteros, así como la reforma de esta calle.
Objetivo
El presidente de la corporación municipal calificó de «moi importante» la intervención prevista en los dos callejones, como parte de los demás proyectos incluidos en el Plan Urban. Es importante porque, en su opinión, hace más atractivo el casco histórico para uso residencial, que es lo que persigue el Concello desde hace años.
El gobierno local ha pisado el acelerador en la semana que termina en la presentación de proyectos. Al alcalde se le preguntó ayer a qué obedece este rosario de anuncios relacionados con obras municipales. López Orozco aseguró que no se trata de estrategia política, sino que es consecuencia de que van avanzando los asuntos en los que trabajan. También responde al hecho de que en el pasado pleno fueron aprobadas partidas para la aportación del Concello al Plan Urban. «Esta marcha vai continuar», aseguró el alcalde. Indicó que en las próximas semanas volverá a reunirse con los grupos de la oposición para tratar de pactar el destino del ahorro municipal para inversiones. En alusión al Bloque, López Orozco destacó: «Están todos invitados». Hay que recordar que los nacionalistas se niegan a negociar con el gobierno lucense porque Orozco, imputado en el caso Pokémon, no renuncia a la alcaldía. El acuerdo para las nuevas inversiones podría formalizarse en una sesión plenaria extraordinaria de la corporación a celebrar antes del final de junio.