Orozco: promesas y olvidos

Laura López LUGO / LA VOZ

LUGO

OSCAR CELA

Una amiga de Liñares a la que este supuestamente empleó explica lo que el imputado le contaba sobre el alcalde y posibles irregularidades

22 may 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

En el sumario de la Operación Pokémon que acaba de hacerse público consta la declaración de una amiga de Francisco Fernández Liñares a la que este supuestamente empleó en el Concello de Lugo. En ella, la mujer relata lo que el ex presidente de la Confederación Hidrográfica y exconcejal contaba sobre el alcalde lucense, José López Orozco, y sobre posibles irregularidades. También constan transcripciones de conversaciones telefónicas entre Liñares y esta mujer.

Según la declarante, Liñares le comentaba que Orozco «era un informal, ya que nunca cumplía con su palabra», que «prometía mucho pero no hacía nada», e incluso le dio a entender «que se olvidaba o se hacía el olvidadizo». También le contó que, en una ocasión y «a cambio de un favor», le habían regalado un reloj de oro a él y otro a Orozco, aunque nunca se lo ponía «porque era muy ostentoso». La mujer llegó a cartearse con Liñares cuando este estaba en la cárcel. Cuando dejó la prisión, ella le preguntó: «¿Cómo defendiste tanto a Orozco?», a lo que Liñares, según dice esta mujer, le contestó: «Bueno, no le des importancia, de momento es mejor que pague uno solo y total al final todo se va a saber».

La mujer conoció a Liñares, según declara, cuando empezó a trabajar en la campaña del PSOE para las elecciones municipales de Lugo. Por ese empleo, explica que José Manuel Díaz Grandío les prometió a ella y al resto de personas que desempeñaron funciones similares, que después de la campaña ya se les daría «un cariño». Este fue un sobre con 1.000 euros en negro, que le pagaron, según su versión, en la oficina del PSOE que hay en el Concello. A este respecto, la mujer matiza que luego se enteró de que «el PP es el que más paga» en estos casos y que, de haberlo sabido, iría con los populares.

Conoció a Liñares en ese momento y cuenta que gracias a él consiguió un trabajo de seis meses como peón de jardinería en el Ayuntamiento. Dice que sabe que le ayudó porque previamente el exconcejal le dijo: «No te preocupes que haré todo lo posible para que entres, ya hablo yo con la gente del tribunal, la que lleva el examen». En la prueba había 10 preguntas, y cada una valía un punto, pero ella explica que una la dejó en blanco y otra la falló, y aun así sacó un 9. También cree que donde le ayudaron más fue en la entrevista porque le hicieron «preguntas muy fáciles».

Además, según se desprende de la transcripción de varias conversaciones telefónicas, Liñares medió en más de una ocasión para intentar conseguirle un trabajo. Incluso quedó con Quique Rozas, «el que más trabaja en el PP», dice Liñares. La mujer relata que la esposa de Rozas tiene una empresa de limpieza y que Liñares quería saber si podrían darle trabajo.

A la pregunta de si Liñares le había dado dinero alguna vez, ella contestó que nunca, aunque sí le tiene regalado alguna botella de vino, jamones, chorizos o carne «que le daban por las aldeas».

En cuanto a las relaciones y amistades de Liñares, la declarante explica que este le hablaba mucho de «un tal Miguel que llevaba la publicidad de los autobuses», supuestamente Miguel García-Gesto, porque «quería crear una sociedad con él y estaba mirando si era viable o no».