La presunta autora fue a cuatro súperes y para despistar montó un altercado alegando que la trataban mal
18 feb 2014 . Actualizado a las 10:43 h.Comprar dos paquetes de pañales y tratar de pagarlos con un billete de 500 euros esa era la táctica que utilizaba una mujer para intentar robar parte del cambio a las cajeras, aprovechando un altercado que ella misma generaba alegando que la trataban mal. La acusada debía sentarse ayer en el banquillo de acusados del Juzgado de lo Penal de Lugo, sin embargo la vista acabó suspendiéndose porque no compareció uno de los abogados. El fiscal, que asegura que la imputada actuó en un mismo día en cuatro supermercados de la ciudad, en dos de los cuales no consiguió su objetivo porque la «cacharon», se enfrenta a una petición de pena de dos años de prisión.
El primero de los establecimientos a los que acudió fue un Eroski de San Roque. Llegó a la caja con los pañales y los 500 euros. La cajera fue a la oficina en busca de cambio y al volver se lo entregó, pero la clienta protestó por el mal trato recibido. Exigió ver al encargado y dijo que no quería ya el cambio. Devolvió los billetes y le dieron de nuevo el de 500. Después pidió que le volvieran a realizar el cambio. En ese momento de confusión a, puso en práctica su habilidad y supuestamente se quedó con parte de los billetes del cambio, en concreto 250. La empleada se dio cuenta y exigió todo el dinero, sin embargo la compradora de los pañales ya se había quedado previamente con dos billetes de cien.
La misma técnica la puso en marcha en el Gadis de la Fonte dos Ranchos. Montó la misma película. En este caso llamó racista a la cajera por haber comprobado el billete. «Mi marido tiene más billetes que tú», le dijo. Finalmente entre cambio, devolución, cambio, se quedó con cuatro billetes de 50. Escapó rápidamente antes de que las empleadas se dieran cuenta.
Después se fue al Gadis de la calle Lavandeira. El encargado detectó que se había quedado con 200 euros, por lo que mostró su intención de retener el billete de 500 y llamar a la policía mientras no devolviera la totalidad del dinero, a lo que accedió la acusada.
Lejos de acobardarse y desistir de su actuación de este Gadis se fue al de la avenida de Ramón Ferreiro. Puso en marcha la misma técnica. En este caso se quedó con cuatro billetes de cincuenta euros, pero las empleadas se dieron cuenta. Le dijeron que tendría que devolverlos sino vendría la policía. Ante esta circunstancia dejó caer al suelo el dinero que había cogido de más y escapó a toda prisa del sitio.