Los jóvenes lucenses aparcan el tabaco, pero toman más alcohol

Laura López LUGO / LA VOZ

LUGO CIUDAD

Ir de vinos o pasar el día en un área comercial se relaciona con más consumo

06 abr 2013 . Actualizado a las 07:04 h.

Los jóvenes lucenses han dejado de lado el tabaco, pero el consumo de alcohol aumenta ligeramente. Así se desprende de un estudio que acaba de publicar el servicio de prevención de drogodependencias del Concello de Lugo y que se podrá consultar en www.lugo.es/prevenciondrogas. La técnico municipal Lidia Platas destacó que el consumo de tabaco entre jóvenes de 12 a 18 años cayó en picado desde el primer estudio que había realizado el Concello en el 2005. Pasó del 30% al 10%: «Son unha minoría os que fuman, e a nova lei axudou moito», explica. No ocurre lo mismo con el alcohol, pues el consumo aumenta ligeramente: «Tómano a metade dos mozos». Otra diferencia con respecto al 2005 es que se retrasó la edad de inicio del consumo habitual del tabaco y el alcohol, pasando de 10-11 años a los 12 o más.

Para elaborar este estudio se prepararon dos cuestionarios exhaustivos destinados a 820 alumnos de quinto y sexto de primaria (10 y 11 años) y a 1.589 de ESO y BAC (de 12 a 18). Se les preguntó sobre sus hábitos, amistades, familias, ocio... Participaron el 100% de los centros educativos lucenses.

Padres fumadores

Según explicó Carmen Basadre, concejala de Cultura, Turismo, Xuventude e Promoción da Lingua, uno de cada cinco menores de 13 años probaron el alcohol. De los 822 alumnos de primaria encuestados, 185 dicen que probaron el alcohol y 33 el tabaco, de forma esporádica, y lo hicieron en familia. La bebida más consumida es el champán. Uno de cada cuatro menores tienen padres fumadores y el 100% de los que dicen que fuman tienen padres fumadores.

En cuanto a los 1.589 jóvenes de 12 a 18, 824 consumen con frecuencia alcohol, 476 tabaco y 242 porros o derivados. La mitad jamás probó el alcohol, un 70% no probó el tabaco y un 85% llega a la mayoría de edad sin probar los porros. Además, uno de cada cuatro no sabe aún que el alcohol y el tabaco son drogas.

El estudio también concluye que el tiempo que dedican las familias a hablar con sus hijos menores se relaciona con un menor consumo de cannabis, pero no altera el del tabaco o el alcohol. El 95% del alumnado percibe la preocupación de sus padres, y la despreocupación parental dispara el consumo.

Otro aspecto que destaca el estudio es que muchos jóvenes tienen permiso para salir hasta altas horas a pesar de su corta edad; a los 14-15 años salen hasta las tres de la madrugada, y los de 16-17 lo hacen hasta las cinco o más.

El principal motivo que lleva a los jóvenes a consumir drogas es la curiosidad. Además, Basadre explicó que las actividades de ocio que hacen con sus familias la mayoría de los jóvenes que toman alcohol se relacionan con consumismo: ir de vinos o pasar el día en áreas comerciales.

Casi todos los menores de 13 que probaron el alcohol lo hicieron con sus familias y con champán