El certamen congregó a decenas de miles de visitantes a pesar de la lluvia y el frío
02 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.La amenaza de lluvia y la omnipresente crisis no hicieron mella en las decenas de miles de personas que ayer acudieron a la Feria de Santos de Monterroso.
El certamen exhibió músculo y demostró una año más que tiene más que merecido el apelativo: feira das feiras.
El primer examen era con la apertura a primera hora de la mañana del mercado ganadero. El resultado fue que poso después de las nueve era tarea imposible aparcar a menos de medio kilómetro del lugar en el que se encontraba el ganado. Cualquier lugar era bueno para dejar el vehículo, siempre bajo la atenta mirada de la Guardia Civil que velaron para evitar que los malos estacionamientos complicaran más el ya de por sí denso tráfico.