28 oct 2012 . Actualizado a las 07:00 h.
En Lugo, tantas veces laboratorio de pruebas de la política gallega, a los veteranos alquimistas del socialismo y el nacionalismo se les han roto la marmita y la varita mágica. Socialistas y nacionalistas, mermada su representación parlamentaria, asisten atónitos al emerger de la nueva izquierda que es Alternativa Galega de Esquerda y al aumento del número de diputados del PP. En el PSOE lucense todos abogan por la reflexión y el cambio de rumbo, pero muy pocos parecen tener clara la derrota a seguir.