El director general de la Guardia Civil, Arsenio Fernández de Mesa visitó en la mañana de ayer las dependencias de la comandancia de Lugo. El acto tuvo carácter estrictamente privado puesto que no llegó a ser comunicado públicamente con antelación al desarrollo del mismo.
Fuentes del Instituto Armado indicaron que el acto se enmarcó dentro del calendario de visitas a diversas instalaciones de la Benemérita que viene manteniendo desde hace algún tiempo el responsable de la institución. Fernández de Mesa llegó al acuartelamiento poco después de las diez de la mañana. Varios mandos lo esperaban en el patio de las instalaciones donde lo recibieron.
El director general se reunió posteriormente con el responsable de la comandancia, el comandante Borrás. Las mismas informaciones apuntaron a que ambos mandos habían tratado sobre la situación de la institución en la capital lucense y también diversos puntos de la provincia.
La visita del director general se produce en los momentos en los que los agentes se encuentran en una situación en la que han de hacer frente a severos recortes presupuestarios y, además, ven mermados sus salarios.
Además, ayer, varios agentes criticaron algunas medidas adoptadas por altas instancias de la institución entre ellas la admisión de un guardia condenado por la Audiencia Provincial de Lugo con algo más de dos años de inhabilitación por pasar información a un camello que supuestamente le facilitó droga.