Qué gusto ver el Pazo de Deportes así. Fue el pasado viernes. Más de mil espectadores y un equipo con garra, entrega y baloncesto de lujo, con clase. Un club con alma y corazón. No sé si el Durán Maquinaria Ensino jugará o no la fase de ascenso, y sería la segunda en tres temporadas, nada sencillo en este o cualquier deporte. No sé si llegada esa ansiada y merecida fase conseguirá el ascenso, lo que convertiría a una plantilla 10 en heroínas de leyenda, dignas de todo reconocimiento que se nos pudiese ocurrir.
Pero el camino no ha sido sencillo. Entre canasta y canasta hay muchas piedras que driblar y demasiados palos en las ruedas. No nos hemos portado bien con este equipo, no como se merece. El pasado viernes fueron más de mil, pero sábado a sábado llegamos a 300 y con suerte. No es de recibo.
Se tendrá que empezar a pensar que el deporte femenino se merece al menos las mismas oportunidades y medios que el masculino, y más si se compite en idéntica categoría. Con un 25% de lo que se da a otros clubes, estas chicas serían el escaparate de Lugo en Europa. Muchos desconocen que el Ensino compite en la división de plata, que entre las jugadoras hubo y hay internacionales con España, con medallas europeas, o que en el banquillo se sienta una doble campeona de la NBA, o que este club siempre acude a la llamada que se les hace desde ciudad o provincia para cualquier acto deportivo, cultural o social. Y lo más importante, cantera, cantera, y cantera. ¿Qué más tienen que hacer?