Los vecinos están cada vez más inquietos ante la oleada de incendios
17 mar 2012 . Actualizado a las 07:00 h.En menos de una semana, el fuego volvió a causar estragos en zonas de gran valor ambiental del sur lucense y a provocar serios sobresaltos a los vecinos. El incendio declarado el jueves por la tarde en la parroquia samonense de Santalla no llegó a extenderse esta vez por la sierra de O Courel, en contra de lo que se temió durante buena parte del día, pero en las cerca de 25 horas que permaneció activo destruyó una vasta extensión de monte bajo y arbolado en el valle del Lóuzara y amenazó una vivienda del núcleo de Casares, habitada por un matrimonio de octogenarios, que llegó a estar solo a cincuenta metros de las llamas.
«Sentímonos protexidos porque están aquí as brigadas, pero o medo terémolo metido no corpo varios días», decían Emilio López y su esposa Carmen, ocupantes de la casa, mientras los equipos de extinción terminaban de controlar el siniestro hacia las cinco de la tarde. No fueron los únicos que se asustaron, ya que el incendio presentó un aspecto bastante impresionante sobre todo por la mañana, cuando en la zona se elevaban enormes columnas de humo y resultaba evidente que los equipos de extinción todavía no conseguían controlar el fuego. que se había estado propagando toda la noche.
En las tareas participaron diecinueve brigadas, trece agentes forestales y tres técnicos, con el apoyo de doce motobombas, una pala excavadora, tres helicópteros y dos aviones. Sus esfuerzos se vieron favorecidos por el cambio que se produjo en las condiciones meteorológicas a última hora de la mañana., cuando cayó una ligera llovizna en la zona.