El remedio para lidiar con una fiera se encuentra en la fe. Y el Azkar, que perdió por 9-0 en el Palau en la primera vuelta, se aferra a sus virtudes para tratar de rubricar un resultado positivo contra el Barcelona. La joven y aprendiz escuadra pronista se pone delante de un conjunto confeccionado para ganar todos los desafíos. Ilusión, orden y pegada son las tres variantes que los lucenses tratarán de potenciar para triunfar ante los catalanes. La batalla más dura del conjunto de O Ceao arranca hoy a las 18.00 horas en el Pabellón Municipal.
El Barcelona ha sido el único equipo de la Liga que ha impedido al Azkar marcar en un encuentro de la primera vuelta. Los problemas realizadores del conjunto lucense podrían verse agudizados por la baja del sancionado Antonio y la marcha de Jacobo. Esta tarde no estarán sobre la cancha los dos hombres llamados el pasado verano a portar la dinamita azulona. Sin embargo, Diego Ríos confía en sus jugadores para darle guerra a los de Marc Carmona: «Emplearemos el mismo sistema de juego que utilizamos en Tudela y contra el Lobelle en la Copa, con el que hicimos buenos partidos».
Sin fisuras
Es difícil encontrarle grietas a un coloso como el Barcelona. Se trata de una escuadra que lidera la competición con mano de hierro, sin derrotas, y con el anhelo de secuestrar cada trofeo al que opta. «Es complicado hacerles daño. Pero para tener posibilidades, nuestro portero debe estar a un nivel alto. Ademas, aunque gocemos de pocas ocasiones, tenemos que meterlas», asume Ríos.
El Prone apela al apartado físico para tutear a un adversario con el que ningún equipo ha podido hasta ahora. Diego Núñez, cierre de los lucenses, reconoce que el estado anímico de los de O Ceao es óptimo después de haber abandonado los puestos de descenso: «Iremos a por todas. Si queremos algo, tenemos que hacer un partido perfecto».