Unas 2.000 personas la acordonaron en su aniversario como Patrimonio de la Humanidad
01 dic 2011 . Actualizado a las 15:14 h.Sabrosas castañas asadas y sonidos de gaitas y tambores inundaron ayer el entorno de la Muralla de Lugo. Se cumplían once años desde que el monumento fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y más de 2.000 personas, según datos de la organización, se sumaron a la fiesta que organizó el Concello. Poco después de media tarde, los participantes rodearon con un cordón de paca el perímetro de la fortificación, y a continuación disfrutaron de los pequeños magostos populares que se celebraron en cada una de las diez puertas.
crónica conmemoración de una fecha histórica para lugo