El edificio resultó dañado en las riadas del 2000

La Voz

LUGO

La zona en la que está construido el edificio del colegio es sensible a las inundaciones. Está cerca del río y, de hecho, en las riadas del 2000 sufrió daños, como muchas otras construcciones de la zona. Es un área con problemas frecuentes de humedades y algunas fuentes apuntaban ayer a que a pocos metros de profundidad se encuentran cantos rodados.

Todo ello, sumado a que la construcción está hecha con materiales de peor calidad que los que hoy en día se emplean, contribuyen a llegar al punto en que hoy nos encontramos. De hecho, probablemente el edificio no podría construirse tal cual de iniciarse la obra hoy en día. Tampoco ayudaron los movimientos sísmicos que hubo en la zona a finales de los noventa, con los que ya comenzaron las grietas.

En cualquier caso, será el informe que están elaborando los técnicos el que determine dónde está el origen de esta «enfermedad» para atacarla y devolver el colegio a alumnos y profesores en las condiciones óptimas de seguridad.

Desde hoy mismo se empezará a trabajar en el realojo de los alumnos en otros centros, previsiblemente en los institutos. Por delante quedan días de intenso trabajo para hacer cuadrar y organizar horarios, transporte, comedor y material escolar.