El BNG busca las disculpas del PSOE

Enrique Gómez Souto
enrique g. souto LUGO / LA VOZ

LUGO

El consejo local pide una reunión de la comisión del pacto con Orozco

13 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

«É un feito grave», dijo el responsable local del BNG, Xosé Lois Devesa, cuando ya había transcurrido una hora de la reunión que celebró anoche el consello local del BNG. La reunión tuvo un solo punto en el orden del día: analizar la vulneración por el socialista José López Orozco del pacto de gobierno en el Ayuntamiento. La autorización concedida por el alcalde para que entren en la zona peatonal coches que transporten escolares de entre 3 y 5 años de Franciscanos y Maristas ha encendido las alarmas en las filas del Bloque, que tiene derecho a preguntarse si tendrá que hacer frente a otras situaciones parecidas. Al final, el consejo local de los nacionalistas acordó pedir una reunión extraordinaria de la comisión de seguimiento del pacto municipal PSOE-BNG.

Una hora después de iniciada la reunión del consello local había pedidos numerosos turnos de palabra. «O ambiente que se respira é de non agrado», puntualizó Devesa.

Que la decisión de Orozco vulnera el acuerdo, puesto por escrito, al que llegó con el Bloque es un hecho. Otra cosa es que los nacionalistas tengan o no un margen de maniobra amplio en este caso. Seguramente, López Orozco tiene más miedo a las consecuencias electorales de un enfrentamiento con las comunidades escolares de los Franciscanos y los Maristas que a los costes de un rifirrafe puntual con sus socios. Pero quizá no valoró el precio que puede tener para su credibilidad social la finta al acuerdo firmado con el Bloque; si sortea así los compromisos con sus socios, ¿qué puede esperar el contribuyente de sus compromisos electorales?.

En las agrupaciones de asociaciones este asunto se ha tenido muy en cuenta. Especialmente en Unave, que había abordado con el alcalde, en el pasado mes de agosto, la cuestión de la peatonalización. En la Federación de Asociaciones de Vecinos, Jesús Vázquez, puso el dedo en la herida del permanente incumplimiento de las normas. Si son calles peatonales -indicó- no son vías abiertas al tráfico rodado. Reconoce que el caso concreto del acceso a los colegios Maristas y Franciscanos es «complejo». Vázquez recordó que la federación es partidaria de la peatonalización del casco histórico de la capital.