Las rebajas de hasta un 70% no lograron atraer más clientela
02 sep 2011 . Actualizado a las 11:00 h.La crisis no es una buena aliada para el comercio lucense. Tampoco lo ha sido este verano el mal tiempo. Dos ingredientes que han perjudicado sobremanera la caja de los establecimientos de la ciudad. Con la temporada de rebajas recién terminada, los resultados, en opinión de los comerciantes consultados, han sido pésimos, aunque todos coinciden en señalar que era lo esperado. Algunos dicen que en esta ocasión la crisis se nota más que otros años, pero la mayoría dicen que las ventas en rebajas son similares a las del año pasado.
Manuela Reija es la dueña de la tienda de artículos de viaje y complementos Ajedrez. Ella dice que han hecho descuentos de hasta un 70%: «É a primeira vez que o fago, porque a verdade é que nin sequera teño marxe para rebaixar un 50%, pero é a forma de mover mercancía», comenta. En cuanto a la clientela, explica que sigue entrando el mismo volumen de gente. La diferencia es que gastan menos.
Por su parte, Loli Expósito, de la tienda de ropa Magín, relata que este año tuvo peores ventas que en el 2010, «un 40% menos», afirma. Sin embargo, dice que se hacen descuentos enormes aunque le supongan pérdidas: «É a forma de sacar prendas fóra». Aquí se podían encontrar camisetas o bermudas por 9,95 euros, o vestidos de 60 que se pusieron a 29 euros.
Las rebajas no han sido solo malas para las tiendas de ropa y complementos. Los datos negativos afectan también a negocios como las zapaterías e incluso tiendas de venta de alfombras. En una de ellas explican que vendieron la mitad que en el 2010, a pesar de que pusieron hasta un 70% de descuentos: «Vendemos menos y viene menos gente a preguntar», dicen.
Descuentos durante todo el año
Las rebajas no han servido para dar el impulso esperado al comercio lucense. Los descuentos han llegado al 80% en algunos comercios los últimos días de campaña, y es entonces cuando los establecimientos han notado un ligero incremento de los clientes. Pero, a pesar de que las rebajas han llegado a su fin, los comerciantes explican que ya no se acuerdan de lo que son unos precios «normales». El motivo es que, sea o no temporada de rebajas, los carteles anunciando descuentos u ofertas especiales pueden verse en los comercios lucenses todo el año. Los profesionales intentan así atraer clientela y mejorar algo los beneficios.