Me gustaría hablar de política, pero no sé, ellos hablan por nosotros, son las voces de la verdad y del conocimiento, son los sabios y nosotros somos la ignorancia que hacemos el bien y adquirimos conocimientos cuando aceptamos sus decisiones.
Desde mi punto de vista, es decir el de los ignorante, pensamos que dirigir un pueblo debe basarse en luchar por el bien común, en hacernos sentir y ser útiles para avanzar y progresar en nuestro desarrollo. De hecho, se ponen recursos para ellos, pero no debemos utilizarlos, por eso somos los ignorantes, somos el pueblo que nunca sale de la misma situación, luchando para sobrevivir y los sabios son los políticos que campan a sus anchas, en la confortabilidad y en el engrandecimiento constante de todo.
He oído expresiones de que estos sabios son «animales políticos». ¿Qué tipo de animal es este? Ah, ya sé, son aparentemente seres humanos, amables y corteses para pedir cosas, pero luego alcanzado el logro perseguido, te comen, menospreciándote con la indiferencia y la mirada ladeada, hacen acuerdos con tus deseos y esperanzas, pero no para complacerte sino para mejorar sus conocimientos y posibilidades, por eso son los sabios.
Es una pena que solo sirvamos para ser utilizados y luego desechados, pero si esto es la política, no me interesa, la mayoría pertenecemos a otro mundo, quizás no tan cómodo, pero sí más digno, luchador y esperanzado en que alguna vez surja un mutante animal político que desde sus posibilidades pueda alimentar la fe y la esperanza de los que somos ignorantes y nos ayude a comprender con claridad.