Como muchos preveíamos, la serie ha cambiado y el factor cancha también, puesto que el Breogán, gracias a una mayor rotación y a un aspecto físico superior al del León, ha sido capaz de doblegar al rival en su pista. Al principio de la serie, pequeños aspectos podrían ser fundamentales para el devenir de esta primera eliminatoria. Después de un mal primer partido, las cosas fueron por un cauce. Más normal en el segundo y el Breogán le ganó la partida a un Lerón que tiene las cosas muy claras y que sabe perfectamente cómo exprimir a sus pocos efectivos. Sin duda que el «extra» del Pazo va a marcar la serie y, con el apoyo de todos, conseguiremos el 1-3 y el pase a la siguiente ronda. Pero, eso sí, teniendo presente los de dentro y los de fuera que el Breogán ha de hacer las cosas bien para poder vencer a un equipo que ha demostrado durante todo el año, y ahora en el play off, que sabe perfectamente a qué juega y en qué aspectos ha de incidir para ganar a uno u otro rival.
La presión en tres cuartos de campo ordenada por Javier de Grado, con posterior colocación en zona 2-3 en pista defensiva, sorprendió en el primer partido a los nuestros y fue corregida en el segundo. Esperemos que el Breogán, con la lección aprendida, sea capaz, con el apoyo de su afición, de conseguir los dos puntos que faltan.
En el resto de eliminatorias, el color local impera. Y en las dos que se creían más igualadas (León-Breogán y Girona-Canarias), tan sólo los lucenses han sido capaces de ganar fuera. Mientras, el Tenerife ha arrojado unos guarismos por debajo de lo que se preveía, mostrando el Sant Josep su mejor cara, esa que ha ofrecido durante una gran parte de la temporada.