La comisión de gobierno del Concello de Sarria decidió rechazar la responsabilidad patrimonial del Concello en el caso del cese de actividad y desmantelamiento de la gasolinera del hipermercado Eroski.
Esta decisión la basan en el informe realizado por la Policía Local de Sarria el 2 de diciembre del 2004 en el que indican que las obras del surtidor ya están acabadas cuando la licencia para iniciarlas no se concedió hasta dos semanas después.
Los miembros de la comisión aseguran que el informe implica que «la empresa actuó de manera irresponsable y era conocedora de ello», y consideran probado que «el informe se registró y entregó al alcalde, que al saber que se ejecutaron unas obras sin licencia debería actuar según marca la ley, parando los trabajos e iniciado el expediente de reposición de legalidad y el sancionador. Esto no se hizo y de ahí su responsabilidad e irresponsabilidad».
Desde el gobierno local consideran que por parte de la empresa hay una clara actuación de «dolo y negligencia por tener conocimiento de que estaban ejecutando una obra sin licencia y, por tanto, cometiendo una infracción urbanística».
El alcalde, Claudio Garrido, manifestó que, al contrario de lo que afirmó su antecesor en el cargo, José Antonio García, el proyecto no contaba con todos los informes favorables. «Es falso, ya que concedieron la licencia de actividad a pesar de que faltaba el informe del secretario que por ley es preceptivo».
Claudio Garrido recordó que el anterior equipo de gobierno denegó la aprobación de un estudio de detalle en la misma zona que sí contaba con todos los informes favorables para obtener el permiso.