La suerte está echada. El pleno aprobará mañana el Plan Xeral de Ordenación Municipal con los votos a favor del PSOE y el PP y con el pronunciamiento en contra del BNG. Después le tocará mover ficha a la Xunta y, si no surgen complicaciones, el PXOM estará aprobado definitivamente antes de las elecciones de mayo. Ayer, los tres grupos municipales se manifestaron en relación con tan relevante documento.
El alcalde, José López Orozco, dijo que «é un momento de optimismo para os lucenses e para a corporación» y deseó «un bo debate no pleno». Señaló que una vez que sea aprobado el plan por la Xunta quedará «traballar por un urbanismo de equipamentos para a cidade». Orozco se mostró convencido de que «nunca houbo un plan que fose tan coñecido polos lucenses», porque hubo más de 6.000 alegaciones y los tres grupos municipales, cada uno por su lado, explicaron su contenido a lo largo de todo el municipio. La delegada de Urbanismo, María Novo, aseguró que el PXOM «es el plan de la transparencia y del consenso». Es -dijo- «el plan que necesita Lugo» y destacó de él que pone «mucho suelo industrial a disposición de las empresas, equilibra las zona rural y urbana y apuesta por los barrios».
El no del Bloque
La nacionalista Paz Abraira recordó que la gestación del PXOM se inició hace 13 años y que su coste supera los 750.000 euros. También indicó que la aprobación inicial se efectuó en enero del 2006, la provisional fue en el 2009 y mañana será la de refundición, para dar el visto bueno a los cambios introducidos al hilo de los informes de la Xunta. Señaló que las previsiones económicas se hicieron a partir de datos del 2003, por lo que no están actualizadas.
Tan larga fue la tramitación -destacó- que el plan estuvo bajo la dirección de tres delegados de Urbanismo: José Ramón Gómez Besteiro, Francisco Fernández Liñares y María Novo.
El BNG rechaza el carácter expansionista -en su opinión- del plan, porque prevé 27.000 nuevas viviendas en doce años; también están los nacionalistas contra la expansión de las urbanizaciones al otro lado del Miño, así como del tramo de autovía que se prevé para enlazar la de Santiago con O Ceao (indicó que está tasada en 50 millones que, inicialmente, tendría que aportar el Concello). El PXOM, según Paz Abraira, no prevé infraestructuras que considera indispensables, como abastecimiento y saneamiento a los núcleos rurales, y vías como una alternativa a Carlos Azcárraga.
La misma edila considera que el PXOM es un documento cocinado por el PP y el PSOE a espaldas de los ciudadanos. Añadió: «As consecuencias que vai ter para Lugo non van ser boas». Paz Abraira insistió en la conveniencia de que el citado documento sea sometido de nuevo a una exposición pública. Dijo que el PP está preocupado «por garantir os dereitos de determinados propietarios».